jueves, 9 de febrero de 2017

Odio el feminismo como tema de conversación...

Antes de que me cuelguen, me amenacen de muerte o me tilden de no sé qué, quiero decir que el título original de esta entrada es:

"Odio el feminismo (y otros más) como temas iniciales de conversación o como temas rompe-hielo al conocer a alguien y empezar a hablar"

...pero no cabía todo eso. De hecho hasta pensé poner "Odio el feminismo" pero ahí me colgaban de todas maneras. ¿Ya? ¿Guardaron las antorchas y los rastrillos? Bien. Ahora, les contaré una historia.

Había una vez, yo en una actividad social que no daré mayor información para evitar sospechas. Entre cosa y cosa aparece un muchacho y le meto conversa porque...puta, habíamos hartos humanos ahí y por qué no. En ese entonces estaba en boga el tema de Cathy Barriga y que ella es feminista pero no se deja bigote, y el muchacho lanzó un comentario respecto al tema. Yo creo que no existe tema sagrado y que entre adultos podemos hablar de lo que sea y no emputecernos, y espero lo mismo de todos mis conocidos. Pero a este flaco este yo no lo conocía, no sabía su nombre, su contexto social, su grupo sanguíneo o qué hacía ahí, entonces no podía asumir nada. Aferrado a mis propias creencias, le dije que en verdad me parecía poco relevante el comentario del bigote y que Twitter explotó sin razón por eso.

Y la cagué.

Resulta que el feminismo es un tema mucho más apasionado para él de lo que es para mí. De hecho, partamos que no era "él", sino que el humano aquel era de género no-binario y se enojó cuando le dije "pero wn". Me tuve que aguantar unos cuarenta incómodos segundos de él dándome su postura respecto a un tema que, franca y llanamente, no me es relevante. No hubo subida de tono, no hubo insultos, no me llamó cerdo patriarcal heteronormativo ni nada, pero fue desagradable.

De haber tenido una interacción previa con el humano, quizá habría sabido sus exacerbadas posturas y habría dicho algo más relajado para evitar el triggered. Pero no sabía nada porque al flaco no lo conocía y esa fue nuestra rotura de hielo...una de mierda. Feminismo, te odio como tema inicial de conversación porque no sé el nivel de pasión que tiene mi interlocutor respecto a ti; y por eso, te evitaré siempre.

...ahora bien, un post de cuatro párrafos es muy poco yo, así que aprovecharé el vuelo y les contaré de otros temas de conversación que me cargan como rompe-hielos. Vamos pa'llá.


Fútbol.

Yo creo que la gente que empieza una conversación con fútbol no se ha pegado los alcachofazos de las posibles respuestas que alguien le puede dar. A menos que haya un contexto que "mueva al país" (un partido internacional donde Chile esté siendo representado), la weá da para mucho. Gente que te pregunta que de qué equipo soy cuando genuinamente no soy de ninguno y me quedan mirando con cara de Slowpoke porque esperaban realmente una respuesta. Tipos que me hablan de tal o cual futbolista y yo sólo conozco a Sánchez porque hablé de él en una disertación, y yo les pongo la cara de Slowpoke pensando en una respuesta elegante a la situación. Eso no es conversar.

- Wena hermano. Socio de qué equipo es?
- Yo? Ninguno.
- Aaah. Pero cómo ninguno? Erí de la Cato? No tengai vergüenza *el sujeto usa una polera de la U*
- No hermano. No soy de ninguno.
- Ah...te gusta el internacional? Barcelona? Manchester?
- *Trigger warning* Uta estudio en la U de Chile, así que supongo que por defecto soy de ahí?
- Weeeeena sooooooocio!


Apenas sé lo que es un offside (y jamás he reconocido uno cuando lo veo), maldita sea. La cosa se arreglaba con un "¿Oe y te gusta el fútbol?", yo diciendo que no y él tratándome de homosexual o poco patriota por no gustar del respetable deporte o no admirar a un tipo con la cara tatuada. No sé. Algo.

Lo peor es cuando mezclamos dos temas desagradables. Para no recuerdo qué torneo Twitter estalló porque alguien dijo que la frase "X equipo se violó a Y" es machista en cuanto naturaliza la palabra violar y empodera la idea machista del hombre sobreponiéndose. Más allá de lo que tú quieras creer fiel lector, admite que ese es un culo de discutir con alguien apenas estás conociendo.

¿Y qué estudias?

Soy un creyente de que toda área del conocimiento es interesante y puede ser tema de conversación, incluso las que me cargan o rehúyo como el Derecho o la Psicología. Sin embargo, a menos que quieras hacer un ping-pong inútil ("Qué estudias? Ah. Yo tal cosa. Ok"), necesitas algo para devolverle a la otra persona en orden de generar una conversación.

¿Estudias Derecho? Te admiro (y compadezco). ¿Informática? Según la BBC ustedes van a ser los últimos trabajadores en ser reemplazados por máquinas. ¿Pedagogía? ¿Y en qué nivel quieres hacer clases? ¿Tecnología en producción ganadera? ...ah.

Y he ahí el problema: ¿qué le voy a decir a un tipo que estudia tecnología en producción ganadera? ¿Que las vacas me caen mal? ¿De esa vez que hice un post sobre el rodeo en este blog? ¿Putear a Miltank?

Que mi propia elección profesional sea poco convencional tampoco contribuye al asunto.

Anime y videojuegos.


Si alguien me pregunta "¿te gustan los monos chinos?" la respuesta es sí. El problema es que no sé si le dije que sí a una persona que le gusta Dragon Ball y el doblaje de Animekai, o si es un otaku que tiene la mochila tapada en chapas, habla japonés como segundo idioma y te da el sermón si al anime le dices monos chinos. ¿Estoy a punto de recibir las recomendaciones de las últimas series que salieron de Japón? ¿Una crítica argumentada sobre cuál versión de Evangelion es mejor [Renewall, claramente]? Lo mismo aplica a los videojuegos. Sí, me encantan...incluso puedo hablar de Arkham Knight y The Last of Us con relativa decencia sin nunca haberlos jugado. Pero de nuevo, puede que el tipo se considere gamer por jugar Minecraft y DOTA y me trate de n00b por jugar el shooter que a él no le gusta.

Esto es particularmente común con menores de edad y no es que yo sea prejuicioso, pero convengamos en que tanto anime como videojuegos tienen su nicho más acérrimo en el tramo adolescente, así que saber si (online o cara a cara) estás a punto de recibir una sarta de insultos por ser un n00b o un old school...nadie sabe. Hasta la comunidad de Star Wars en Facebook me da un poco de miedo por lo mismo.

¿Cómo estás? 

Hay una infinidad de circunstancias, casuísticas, pensamientos, temores y anhelos que han llevado a la secuencia de eventos (y al mismo azar) a que nos encontremos en un espacio y lugar determinados. Explicarlos requiere que vaya bastante atrás o cuente cosas que claramente no contaría al romper el hielo.

No. No estoy bien, y mis respuestas habituales ("meh..." y "han habido días peores") son honestas pero el mundo las suele tomar mucho más negativas de lo que realmente son, y no es que sea maníaco-depresivo. Además, seamos francos: No te interesa cómo estoy, estás intentando partir la conversación y lo hiciste con una mierda de pregunta, y te podría torturar durante 20 minutos dándote la respuesta completa pero tendré piedad y diré una de mis respuestas clásicas.

Muy distinto es "¿Qué ha sido de tu día?" porque limitas la respuesta a 24 horas y, si no ha pasado nada interesante entonces el interlocutor puede sacar algo. "¿Qué es de tu vida?" es mucho más amplia que "¿Cómo estás?" en cuanto permite responder acciones, estupideces que hizo el gato o cosas mucho más prácticas que un estado de ánimo. Etcétera. En Alemania la gente no pregunta esta estupidez porque no les interesa una historia de 20 minutos sobre un desconocido. En Noruega no preguntan eso porque no preguntan nada porque los mierdas no te hablan. ¿Por qué entonces nosotros seguimos la moda yankee de preguntar una estupidez que no nos interesa?

¿¡¡Por qué chucha!!?

No digo que hablemos de astrofísica, Cirque Du Soleil o política de la Unión Europea, pero tampoco es empezar con la primera estupidez que la convención social nos dicta y que sabemos no funciona. Aprendamos de la mejor pregunta a la hora de iniciar cualquier conversación: "¿Has escuchado la tragedia de Darth Plagueis el sabio?"

Saludos a John Williams.

No hay comentarios:

Publicar un comentario