lunes, 14 de agosto de 2017

De las etapas del Luto y la Máscara de Majora

The Legend of Zelda: Majora's Mask (o MM para los amigos) es un videojuego que salió por allá en el 2000, y es recordado por sus temáticas oscuras relacionadas a la muerte y la pérdida de seres queridos. La trama se centra en que el antagonista del videojuego (Skull Kid) invoca una luna que se estrellará sobre la tierra de Termina, destruyéndolo todo. El protagonista (Link) llega tres días antes del cataclismo y sus aventuras lo llevan a conversar con los distintos personajes, y ve cómo ellos están sobrellevando el hecho de que están a tres días a morir, buscando cumplir sus deseos finales o acabar lo que en vida no pudieron.

Termina se divide en cinco partes principales, y el 2011 un tipo se puso a fantasear porque halló coincidencias muy coincidentes entre cada una de estas sub-regiones y las fases del Duelo. Elisabeth Kübler-Ross propuso en el '69 esta teoría que dice que nosotros pasamos por cinco fases (algunas más largas, otras inexistentes en ciertas personas) al enfrentar la pérdida de un ser querido, y éstas se ven marcadas mientras avanzamos en la condenada tierra de Termina.

...así que de eso escribiré esta vez.


[Disclaimer: No asumiré que usted, estimado lector, haya jugado el videojuego o siquiera sabe de Zelda, así que tranquilein. Pero por lo mismo, puede esperar spoilers].

Negación

"Esto no está pasando. Esto no puede estar pasando".

Según la psicóloga, la primera reacción cuando te enteras que un ser querido ha fallecido o está a punto de morir, es negarlo. Creer que no está pasando, que es todo un mal sueño, que escuchaste mal. Crear una realidad alterna donde la muerte no pasó y así poder sobrellevar el shock inicial de la noticia.

La caída de la luna en MM coincide con un festival anual en Clock Town, la primera área que Link puede recorrer. El primer día de su aventura, los vecinos y soldados de Clock Town están intrigados por la falta de turistas, mientras muchos miran hacia arriba y te comentan "esa cuestión no se va a caer, ¿cierto?". Se siguen ofreciendo los mismos minijuegos y actividades de siempre, como si nada pasara...hasta el tercer día. Ahí las tiendas se empiezan a cerrar, la gente comienza a desaparecer del pueblo y los soldados que antes estaban bien plantados en sus puestos ahora tienen miedo. Si antes te decían "no puedo dejar que un niño salga del pueblo sin sus padres" ahora dicen "porfa busca a tus papás y ándate de acá" mientras la luna se sigue acercando. No puedes negar por siempre.


En particular, me quiero detener en dos personajes de Clock Town. El primero es el cartero. Él recorre todos los buzones del pueblo recogiendo cartas, y en la tarde se las entrega a sus respectivos destinatarios. Su trabajo y puntualidad son sus principales rasgos, negando totalmente que casi no hay gente en Clock Town y que quedan tres días para morir. Durante el último día, se auto-envía una carta que Link puede leer al entrar a la oficina de correo. La carta dice "Hice un buen trabajo y me tengo una última solicitud: Quiero huir. Toda la gente en el pueblo ha huido y yo también quiero arrancar, pero eso no está escrito en el horario. Por favor...saludos cordiales, yo.". Link ve al otrora indiferente cartero tirado en el piso sufriendo una crisis de pánico mientras la cuenta regresiva sigue acercándose a cero. El cartero lo único que suplica es algo aún más poderoso que su horario le permita arrancar.

El segundo personaje es Mutoh, el jefe de los carpinteros. Él es un hombre orgulloso que trata a sus otros trabajadores como débiles y cobardes, incluso increpa al alcalde y soldados a que se queden en sus puestos y que hagan todas las festividades del carnaval como corresponde, como dicta la tradición. Porque obviamente esa luna no se va a caer. En la medianoche del último día se hacen los preparativos como corresponden y la Torre del Reloj se abre permitiendo llegar a la cima; algo que debía ser una fiesta acaba estando totalmente vacío. Solo un guardia, Link y Mutoh se encuentran frente a la Torre, y entre negado y enfurecido Mutoh grita "si esta cuestión se va a caer...¡que se caiga de una vez!".

Ira

"¡¿Por qué a mí?! ¡No es justo!"

Link llega al sur de Termina, al pantano de Woodfall. Skull Kid, además de lanzarle la luna a Termina, envenenó el agua de Woodfall y la llenó de monstruos y plantas tóxicas. La Princesa Deku va con sus amigos monos a explorar y entender qué le pasó al pantano, pero ella es atrapada por los monstruos y el mono arranca al Palacio Deku a pedir ayuda. Sin embargo, el Rey Deku en lugar de ayudar, actúa desde la rabia irracional: castigar al mono porque, según el Rey, el mono secuestró a la Princesa.


Cuando la negación desaparece y dejamos de atribuirle cosas racionales a la muerte, la emoción se apodera de todo y la rabia florece, dice Elisabeth. Puede ser contra el médico que no fue capaz de salvar a la persona, contra objetos inanimados, contra el mismo difunto, cualquier cosa. Pero da rabia, y que nos dé rabia sabiendo que no debiera, da más rabia. El Rey Deku sabe que el mono es incapaz de de envenenar el pantano y hacer todo el daño que Skull Kid hizo, siquiera poder secuestrar a su hija. El mundo se le está cayendo a pedazos al Rey Deku y él sólo reacciona con rabia hacia lo primero que encuentra.

Haciendo memoria, Mutoh en Clock Town y el Rey Deku son los únicos que están enojados respecto a todo lo que está pasando en MM. Ojo ahí.

Negociación

"Si pudiera...". "Déjame hacer esto y me voy en paz"

"Por favor, revíveme con tus poderes" le dice Darmani a Link en el lecho de su muerte en Snowhead. Darmani fue en vida el héroe de la tribu Goron, un orgulloso soldado que podía contra cualquier peligro y admirado por toda la comunidad. Pero la magia de Skull Kid trajo un invierno eterno a Snowhead y comenzó a congelar a su gente. Darmani fue a explorar pero fue derrotado y asesinado por el monstruo invocado por el antagonista. Como fantasma, él merodea la Ciudad Goron pensando en los "si tan sólo pudiera..." para ayudar a su gente mientras los ve morir congelados (y pronto aplastados por la luna).

Link, gracias a los poderes que ha obtenido, permite sanar el alma de Darmani y el poder del Goron se transfiere a Link. Al ser su alma curada, el héroe ve por última vez a su tribu celebrándolo mientras él sigue la luz al final del túnel. Link, ahora transformado en Darmani, comienza a explorar Snowhead y halla al patriarca de los Goron congelado. Al revivirlo, él está incrédulo respecto a quien tiene al frente, puesto que el patriarca sabe que Darmani murió. Pero al enterarse que su hijo está en la ciudad llorando, le pide que "si es que" esta ilusión tiene un mínimo de corazón, que por favor ayude a su hijo y pueda salvar Snowhead. Negociación en su estado más trágico.

Depresión

A estas alturas del juego Link ya ha ganado hartas habilidades y herramientas, por lo que es capaz de interactuar con los diversos personajes de Termina de maneras más profundas, entender sus historias y sus miedos y ayudarles...sabiendo que van a morir. Eso ya es una carga emocional bastante brutal y per sé bastaría para dejar a Link sumido en el estado de Depresión de Luto. Momento ideal para aparecer en la playa de Great Bay.


Mikau y Lulu eran novios. Lulu tuvo recién unos huevos y fue gran motivo de alegría para ellos, los Indigo-Go's (la banda de ella y Mikau) y para toda la especie de los Zoras. Sin embargo, sus huevos fueron sustraídos por Skull Kid. Mikau intenta recuperarlos pero es herido fatalmente por las piratas de Great Bay. Moribundo, es hallado por Link en la playa y tal como pasó con Darmani, lo guía hacia la luz al final del túnel. Mientras fallece, Mikau sueña que está caminando con Lulu hacia la última presentación de los Indigo-Go's.

Hasta ahí se parece a la tragedia de Darmani en Snowhead, pero en Great Bay las cosas son mucho más tristes. Lulu ha perdido la voz, y al ver a Link (transformado en Mikau), ella sólo tiene la mirada ida, está totalmente deprimida. Ni siquiera al ver "vivo" a su novio recupera el habla. Al hablar con el resto de los Zoras, Link se entera que el concierto de los Indigo-Go's (que iba a ser dado en el cuarto día) fue cancelado debido a la desaparición de Mikau, la pérdida de voz de Lulu y la inminente luna, y como consuelo con el bajista de la banda Link toca una última jam session esperando el cataclismo.

La depresión es el estado más "solitario" de los del Duelo según Elisabeth, porque es uno que se sufre en silencio. Y así mismo es el sentir general en Great Bay, una playa que debiera ser paradisíaca y estar a punto de celebrar su festival anual, pero está yerma debido al cataclismo que le espera.

Aceptación

[Para darle más ñecle a esta parte del texto, sírvase escuchar lo siguiente mientras lee]

Según los textos que leí para escribir este coso, la aceptación es la etapa más difícil de llegar dentro de las cinco del luto, y por lo mismo suele ser la final. Es aceptar que la vida es finita, que todos vamos a morir. Algunos con violencia, otros sin dolor, otros sin que siquiera nos enteremos (o que nos importe), pero todos vamos para allá. No es un signo de valentía saber que te vas a morir, sino de aceptación. Las personas que agonizan, saben de alguna manera u otra que su hora se acerca y, de alguna manera u otra, se preparan para vivir sus cinco etapas del duelo de manera express, siendo la aceptación (idealmente) la última y más larga, mientras tú (persona que se queda acá) también tiene que aceptar el hecho de que tus seres queridos se van a ir sin que tú puedas cambiarlo.

En el Ikana Valley están todos muertos.

El juego es bastante inteligente en colocar varios obstáculos para llegar a Ikana. Así uno lo va descubriendo a pedacitos y va entendiendo que está lleno de muertos, espíritus en pena y guerras. El espíritu de los soldados que alguna vez pelearon acá aún deambulan por el páramo porque su última orden en vida fue "defiende este puesto".

El Captain Keeta es uno de los primeros personajes que encuentras en Ikana y, como buen soldado, este esqueleto gigante lo primero que hace es defender su puesto. Al ser derrotado, él le cuenta a Link que ha estado protegiendo Ikana desde Dios-sabe-cuando y que le gustaría decirle a su milicia que la guerra acabó y que pueden descansar. "¡Señor! Permiso para retirarme, ¡¡señor!! ...¡¡Gracias señor!!" son sus palabras finales antes de que Link le dé la orden para descansar y él desaparezca.

"Vivir y morir sin dejar un cuerpo. Así somos nosotros los Garo" es una frase dicha por otros espíritus de Ikana, los Garo. Ninjas que protegen lugares estratégicos del valle y que Link al invocarlos, puede enfrentarse a ellos, obtener una pista para seguir avanzando y ellos, en retorno, por fin pueden descansar en paz.

Por último, Igos. Igos Du Ikana es el Rey de Ikana Valley y de la Fortaleza que protege todo el valle...en vida. Ahora que sólo espíritus y espectros merodean Ikana, Igos mantiene la orden de que todos deben permanecer en sus puestos y protegerse de cualquier invasor...a pesar de que están todos muertos y lo saben. Link se tiene que enfrentar a los secuaces de Igos y derrotarlos (...de nuevo) antes de tener un duelo con el propio rey. Al ser vencido por Link, Igos se da cuenta de que ha estado cagando fuera del tiesto y ordena a todos sus soldados irse al otro mundo de una vez. Al mismo tiempo, le pide a Link que explore Stone Tower Temple, una fortaleza que ni "mil de nuestros mejores soldados pudo penetrar" y que elimine la maldición que evita que en Ikana puedan descansar en paz.

[Teoría Conspirativa: Al derrotarlo, Igos te enseña la canción "Elegy of Emptiness" que permite crear copias de ti mismo para avanzar en Stone Tower Temple. "Cáscaras vacías de lo que alguna vez fuiste" dice Igos, Link puede usar esta canción para dejar copias de Mikau y Darmani, ambos muertos. La forma Deku (dicen) representa a otro habitante de Termina que Skull Kid mató. Al estar los tres muertos, queda pensar...¿Y qué pasa con la forma humana? Hay quienes dicen que la sonrisa y mirada perdidas que tiene la forma humana de Link son indicios de que Link en Majora's Mask está muerto. Todo lo que él ha vivido en Termina son reflejos de las horas finales de sus habitantes, ya que la muerte de ellos fue tan abrupta que nadie se dio cuenta que dejaron este mundo. Del mismo modo, la propia "muerte" de Link muy al principio del juego no es explícita. Gracias a "Elegy of Emptiness" Link se da cuenta que está muerto, y que en realidad ayudó a los espíritus de Termina a aceptar que están muertos.]

Esto nunca pasa en el juego, pero me gustó tanto que la quise poner. La única viva es la niña en la puerta y a su vez...su papá es un científico que estudia espectros, por lo que la muerte siempre la ha rodeado. ¿Aceptación?

Junto a Keeta, los Garo e Igos, hay varios personajes menores (los reDead, los Gibdo, Sharp, etc) que están cumpliendo las últimas órdenes que tuvieron en vida hasta que Link los ayuda. Gracias a Link, ellos finalmente aceptan que su tiempo acabó y que pueden descansar en paz.

Quiste extenderme más pero la idea creo que se terminó entendiendo. Si es que leyeron hasta acá, no los quiero convencer de que Majora's Mask son las cinco etapas del Luto hechas videojuego, pero la coincidencia está ahí. Ha sido nombrado varias veces como "el menos Zelda de los Zelda" debido a su trama única, que deja muchos cabos sueltos y que eso contribuye a su misticismo. Recomendado en un 101%. Creo que todo fan de los videojuegos debe experimentar al menos una vez en su vida el que la pantalla se ponga negra al decir DAWN OF THE FINAL DAY -24 Hours remains-, que sean las últimas seis horas o el evento de Anju y Kafei.

Saludos a los Cuatro Gigantes.

miércoles, 12 de julio de 2017

¿Y de qué colegio eres?

Cuando recién llegué a Santiago por allá en 2011, me gustaba analizar el comportamiento de los santiaguinos y cómo reaccionaban a cosas de su día a día. El Metro, la hora punta, el taco, los semáforos, la comida, etc. He interactuado con ellos un par de años y aún hay cosas que me extrañan en su cultura, cosas que nosotros en el resto de Chile no hacemos o no nos preocupamos. Una de esas cosas es justamente la pregunta que sale en el título de su entrada, así que ahondaré un poco más en eso.

Y pongo una foto de Machuca porque, no sé...había que poner una foto de algo.

Les cuento mi historia: Quillota es una ciudad perdida en algún lugar del Valle del Aconcagua, y con ochenta mil habitantes cabe dentro de la definición de pueblo o campo por el santiaguino promedio. Yo no me caracterizo por ser alguien muy sociable, y aún así creo que conozco a lo menos a una persona de cada colegio/liceo/escuela de la ciudad. Así, en el chit-chat inicial cuando conoces a una persona y "¡oh sorpresa!" es de Quillota, sale casi automáticamente hablar del equipo de fútbol local, del arreglo (de mierda) que le hizo el alcalde a la plaza o el taco de Avenida Condell. Preguntar por el colegio de egreso es sólo otra forma de hallar un punto en común.

Estaba en Viña un día. Por motivos de la vida, me puse a conversar con este flaco. Resultó ser de Quillota, me preguntó de qué colegio salí y al responderle, me preguntó si cachaba a X persona. Yo le pregunté de vuelta, y con su respuesta me enteré que es ex-compañero de una buena amiga. Terminamos conversando unos 10 minutos hasta que cada uno siguió su camino, sin sentir ninguna invasión a la privacidad por preguntarnos el colegio o algo por el estilo.

Luego están los santiaguinos.

En páginas a la noesnalaferia, con su cultura pop bien definida, me extrañó leer una frase como "repudio a la pregunta de qué colegio eres". Los comentarios estaban totalmente de acuerdo con el post inicial. Sólo una flaca de Temuco pregunta que por qué esa pregunta es tan violenta para los santiaguinos, cuando en Temuco es plenamente normal.

Y caché que en Santiago la cosa cambia un poco.

Por un lado, están los colegios más aristocráticos, los que usualmente son católicos, privados y/o con nombre extranjero. Sus estudiantes son de una estirpe elitista que no se mezcla con el resto y, dada la distribución espacial de éstos (todos en el lado este de la ciudad) pueden perfectamente no mezclarse. En Quillota, el colegio más aristocrático está a dos cuadras de un liceo, a dos cuadras de la plaza y a distancia caminable de los barrios más pobres de la ciudad. En Santiago, el que estos colegios aristocráticos tengan unas matrículas y mensualidades altísimas (ergo, poder pagarlos ya es cierto status) también contribuye al fenómeno.

Por otro lado, están los liceos emblemáticos. De lo que entiendo, esos establecimientos son un "club de niños populares" de colegios tradicionales de la capital y con excelencia académica. Tan elitistas como los colegios aristocráticos, pero están en barrios más populares y su carácter público les da un toque más social. Los memes de que no hay nada más pretencioso y alumbrado que un egresado del Instituto Nacional son comunes.

Con estos dos mundos colindando, es entendible que la pregunta "¿de qué colegio eres?" no tenga un fin de conocer un punto en común para conversarte, sino conocer tu alcurnia. Saber si saliste de un colegio más rimbombante que el mío, si eres de mi misma congregación religiosa, liceo con el mismo rol social, etcétera. Si eres "uno de los míos".


Puse "Liceo Emblemático" en Google Imágenes y sólo me salieron insignias y tablas de puntaje PSU.

Porque finalmente...está el tercer grupo de egresados: Todo el resto. No salir de colegio aristocrático o emblemático es perder esos jugosos puntos de status en la escala social. ¿Loco? Demasiado. Los dos primeros grupos gozan de más visibilidad mediática, más consideración en el escenario político (partamos con que existe un escenario político para los secundarios), mientras el tercer grupo se queda pateando piedras, como cantaría cierta banda chilena.

Por último, ojo con una sutileza que no es tan sutil: En el resto de Chile, nosotros preguntamos "¿de qué colegio eres?" esperando que nos digas un colegio que conocemos y así conversar de tal o cual persona. Mientras que en Santiago, preguntan "¿de qué colegio saliste?" porque mantener la estirpe es lo importante. Tener esa impronta que te da tu insignia. Clasismo en su más pura -y santiaguina- definición.

Los santiaguinos son personas muy interesantes. Raros, pero en el fondo son tiernos. Pero raros.

Saludos a Angela Anaconda.

domingo, 18 de junio de 2017

¿Qué es el Acuerdo de París? Guía para idiotas

Hace dos semanas, se le preguntó en la tele al candidato presidencial Manuel José Ossandón sobre sus opiniones del Acuerdo de París (AdP), la política medioambiental y demás. Él no sabía nada de nada. Y eso está mal. Mal por la cresta. El AdP tiene relevancia histórica y por lo menos (¡por lo menos!) hay que saber de qué estamos hablando. ¿Desea saber qué es esta cosa que ha estado tan en boga? Siga leyendo. Intentaré que no salga (tan) fome. 


"Ay no sé...no sé, yo no sé"

Los famosos dos grados

Estamos rápida y progresivamente despedazando nuestro planeta. Si le preguntas al 99.9% de la comunidad científica te dirá que el calentamiento terrestre es culpa humana, y eso está derivando a episodios cada vez más intensos de desastres naturales, afectación en sistemas productivos y ecológicos y eventualmente...un cambio radical en el comportamiento de la Tierra que podría hasta hacerla in-vivible. 

El AdP quiere evitar que la temperatura de la superficie terrestre sobrepase los 2ºC respecto a la época pre-revolución industrial. Sonará miserable, pero estos 2ºC son del rango anual promedio a escala planetaria. Para entender qué estamos hablando: Son sólo 4-5ºC los que nos separan de la última glaciación. Asimismo, hay quienes proponen que hacían 5-6ºC más en la época de los dinosaurios que en la actualidad, y allí no había hielo en los polos. 

Analizando el paleoclima, la Tierra se enfrió en 150 millones de años lo mismo que se ha calentado los últimos dos siglos. Deténganse un momento y vean esos números: La misma variación térmica ocurrió en toda la era de los dinosaurios y en el siglo que hemos quemado carbón y petróleo. En un 0.0001% del tiempo, la Tierra revirtió algo que le tomó 150 millones de años la primera vez. ¿Tendremos algo que ver? 

Bastaron menos de 2ºC durante 80 años. ¿Tendremos algo que ver? [Glaciar Ameghino, Argentina]

Un poco de Historia

Los tratados internacionales para hacerle frente al Cambio Climático tienen su par de años ya (sin contar los de la capa de Ozono y demás). El más famoso es el Protocolo de Kyoto en los '90s, donde los países ricos acordaron limitar las emisiones de gases de efecto invernadero (o "GEI" para los amigos). Fue una intención noble, pero no alteró el modelo productivo y no vimos mejoras sustanciales. Estos acuerdos eran al final un arreglín entre los países ricos para poder decir que eran sustentables, y una imposición hacia nosotros (los pobres) sobre cómo teníamos que desarrollarnos y producir.

El problema continuó.

En el 2009 empezó a hablarse de estos 2ºC y que tenemos que frenar aquí o game over. Llegó el 2015 con el AdP donde todos los países nos fuimos con tareas para la casa. Los países más emisores suscribieron medidas distintas a los más pobres, pero (¡por fin!) nos dejamos de pasar el cacho entre naciones y entendimos que la cosa va en serio.

¿Qué dice París?

Es un acuerdo al que todos los países suscritos nos comprometemos según metas auto-impuestas. Le pusimos números al tope planetario (2ºC) para el año 2050. Como humanidad llegaremos a un peak de emisiones en los próximos inmediatos años, y de ahí mejoremos hacia un avance tecnológico, legislativo y conductual que nos genere un balance igual a cero. Avance tecnológico que por supuesto debe partir ahora mismo, mientras lees esto. 

[París. Navidad 2015]

Las metas nacionales se deben ir monitoreando y poner metas más estrictas al avanzar el acuerdo. Además, se deben reportar todas las contribuciones de GEI y todas las medidas de mitigación/captación de gases cada cinco años para mostrar progreso. En cetáceo: Chile tiene que trabajar en pos de las medidas que puso el 2015, y el 2020 aumentar la exigencia de éstas, y así sucesivamente. Sin importar quién esté en el poder, el AdP se mantendrá vigente. 

Finalmente e igualmente trascendental, París incluyó un capítulo grande en adaptación al Cambio Climático. Si usted está leyendo estas líneas el 2017, sepa que la Tierra ya se ha calentado 1.5ºC respecto a sus niveles pre-revolución industrial. Si hoy los 7.400.000.000 humanos de la Tierra detuviéramos todas nuestras emisiones, necesitaríamos esperar hasta el 2100 para llegar a niveles pre-industriales. Dicho en shileno: Hermano ya la vendimos, ahora a apechugar. Planificar medidas para combatir las tormentas, sistemas frontales, ondas de calor, El Niño, incendios forestales, etc., que nos llegarán con más intensidad que lo que ya hemos presenciado. El mundo cambió; deberemos también adaptarnos a esta nueva Tierra. 


¿Y Chile?

La pregunta del millón de dólares. Chile en su subdesarrollo podrá parecer chico comparado a monstruos emisores como USA y China, pero al revisar emisión per cápita, somos de los peores debido a nuestro modelo productivo extractivista. Los compromisos chilenos son:

- Reducción de GEI en un 20% hacia el 2030, con el año 2007 como año base. Podrá sonar rimbombante, pero este % está siendo medido en base al PIB, no a las emisiones. Es una letra chica que dice básicamente "mientras estemos creciendo como país, podemos reducir nuestros GEI", pero la producción siempre estará arriba. Sin embargo, es mejor que nada y es un inicio que tenía que comenzar en algún lado. 

- Reforestación de 100 hectáreas, principalmente de bosque nativo. 100 hectáreas es otra cifra bastante cómoda: se nos quemaron 800 ha este verano en los incendios, y frente a eso 100 no dice mucho. Empero, dentro de todas las críticas que le podemos hacer al modelo forestal, era éste el principal captador de GEI que teníamos en el país. Se calcula que el sector forestal absorbía 2 millones de toneladas de CO2 al año (aprox.), número que decrecerá mucho este 2018 con todo lo quemado...así que quien llegue a La Moneda: Por favor ponle prioridad a estas hectáreas, y a todo lo demás que se nos calcinó. 

Estos palos quemados (que alguna vez fueron Palma Chilena) no son producto directo del Cambio Climático. Pero hagámonos a la idea de ver más de estos palos quemados. 

- Nueva matriz energética por un lado, y mayor fomento a las Energías Renovables por otro. Estas medidas nos significan palabras mayores: 3/4 de los GEI chilenos son del sector energía (electricidad, termoeléctricas, bencina, etc.). El compromiso dice que para el 2050 un 70% de nuestra matriz será mediante energías renovables (en comparación al actual 17%). Lo interesante acá no es el porcentaje, sino los incentivos y cambios en políticas públicas que ocurrirán para modificar la matriz energética.  

El año pasado ocurrió algo remarcable en nuestra historia: al hacer la raya para la suma (considerando instalación, mantención, etc.), Chile fue el único país del mundo donde la energía solar resultó ser más rentable y barata que la energía basada en combustibles fósiles. Tenemos ni idea cuántos km² en Atacama siendo irradiados por el sol todos los días. Tapizamos con paneles y listo. O cualquier otra estrategia que se quiera implementar, todo suma en esto.

Serán todo lo feo que quieras. Pero son todo lo útil que necesitamos también.

- Implementación de 14 planes de descontaminación atmosférica hacia el año 2018. Ya llevamos un par instalados como el de Temuco y Osorno para material particulado fino, y declarar Concepción y Puchuncaví como zonas donde no se pueden asentar nuevas fuentes emisoras de GEI. Estos planes -se supone- no son simplemente decirle a la gente que no queme leña húmeda o más fiscalización invernal, sino que hacer un recambio de las fuentes calefactoras y mejorar el aislamiento térmico domiciliar. Y obviamente, esperamos que estos planes respeten las geografías y realidades locales. Un solo plan maestro fracasará porque lo que pasa en Concepción, Temuco y Osorno son tres realidades sociogeográficas bien distintas. 

- Nuevos impuestos para emisiones de fuentes móviles e industrias. Acá el fin es que las empresas se responsabilicen de sus GEI, y que salga más caro hacer una producción tradicional contaminante que una producción limpia. Nada nuevo bajo el sol. Las dudas son: ¿se implementarán? ¿Cuántos? ¿Cómo? 

En Valparaíso esta postal se hará cada vez más común. Empecemos a trabajar para que no se haga cada vez peor. 

Mira, yo sé que existen deudas sociales históricas en una plétora de sectores: educación, salud, inmigración, derechos para las mujeres, previsión y más. Yo sé que cada una de esas discusiones da para mil tesis y aún más propuestas de cambio. Yo sé que el medioambiente es un tema denso y que es fácil "abstraerse" de él, pensar que es algo que pasa allá en los bosques del sur, en China o que nos pegará fuerte en un par de décadas. No es así. Ya nos está pasando la cuenta. La hora de actuar empezó el 2015 y me preocupa que el señor Ossandón le diga "no sé". Le diga "no sé" al planeta al que le debemos nuestra misma existencia. Me preocupa que ningún candidato a las primarias de este año se ha manifestado seriamente en torno al medioambiente, me preocupa (y encabrona) que Trump ningunee el Cambio Climático porque un día de invierno hizo frío. 

Tenemos tiempo todavía, pero no tanto.

Saludos a Gro Harlem Brundtland

miércoles, 10 de mayo de 2017

¿Para qué sirve el cambio de hora?

Una de las dudas existenciales más existenciales del mundo moderno, mover los relojes para adelante y atrás dos veces al año. ¿Nos beneficia? ¿Nos perjudica? ¿Para qué sirve el cambio de hora? Analicé los pros y los contras y les procederé a decir:

NO SIRVE PARA NADA.


Y ya, bueno ya. Si quieren algo más elaborado, acá escribí el post real donde argumento el por qué todo esto. Admítanlo: capté su atención, ahora vayan allá :3.

martes, 9 de mayo de 2017

Todo lo que quisiste saber sobre el Cambio de Hora y nunca te atreviste a preguntar

¿Así que quieres saber qué es esta pelotudez que nos carcome la existencia dos veces al año y para qué (no) sirve? ¡Llegaste al lugar correcto! Partamos de la más basal de las bases: ¿Qué es y por qué existe el Cambio de Hora?

El cambio de hora es retroceder una hora los relojes en otoño, para de ese modo tener más luz solar y "sopesar" la poca luz invernal, y volvemos a la situación original en primavera. Para entender de donde nació hay que entender un poco a nuestra amiga la latitud.

La latitud es la distancia en grados [º] desde el Ecuador (la mitad de la Tierra) hacia los polos. Entre mayor latitud, mayor diferencia entre las horas de luz en invierno y verano. Por ejemplo, Montevideo y Jerusalén están más o menos a la misma latitud (32º), y ambas ciudades en verano tienen unas 13.5 horas de sol (con un desfase de seis meses por estar en hemisferios distintos) y poquito más de 9.5 en invierno. Si avanzamos en latitud, empezamos a ver cosas más dramáticas: Anchorage (Alaska) y Villa Las Estrellas (Antártida) están como a 61º. En invierno tienen unas míseras seis horas de luz, pero en verano llegan a 18 (¡DIECIOCHO!) horas con el Astro Rey arriba. Ojo, esto es con el Sol presente. Entre que anochece y aún hay penumbra todavía hay un intervalo. 


George Hudson es el neozelandés que inventó el horario de invierno. Nueva Zelanda está aprox. en los 40º, por lo que la franja entre los 40º y 58º la bauticé jorgetitud (jorge => George; titud => latitud. Soy un genio). Cualquier cosa que sea menor tiene una diferencia lumínica muy pequeña para importarnos (Montevideo), y más allá es demasiado alta para que el cambio de hora haga una diferencia relevante (Anchorage). La jorgetitud es esa franja donde hay entre 6 y 9 horas de diferencia entre veranos e inviernos; acá correr el reloj puede hacerte levantar con luz solar todo el año. Por ejemplo, Roma (Italia), Wellington (Nueva Zelanda) y Puerto Montt (Chile) están en los 41º, y en sus veranos amanece a eso de las 6.00 am, en los inviernos a las 7.45 am. Es hacible.

La idea de George era correr la hora en invierno para así despertar más en sincronía con el Sol y estar más tiempo al aire libre. Y eso tenía sentido hace 115 años atrás cuando el mundo estaba en el auge de la Revolución Industrial, salir al parque, armar tanques para la Primera Guerra Mundial, etc., ¿pero hoy? 

Alaska. Invierno (izq) y Verano (der).

Hoy en día muchos de los que viven en la jorgetitud no tienen actividades enfocadas al aire libre. Estamos hablando de N Zelanda, la parte más densamente poblada de Canadá y casi toda la Unión Europea. El gran grueso de ese PIB y sus actividades económicas provienen de la generación de servicios y actividades terciarias, no primarias como pensó el George. De igual forma, el cómo pasan el tiempo libre los belgas en el 2017 es muy distinto a lo que hacían en 1901.

Hay quienes citan el gasto energético y el estado anímico como argumento a favor. Sin embargo, al revisar el World Happiness Report 2017 notaremos que Dinamarca y Mongolia (ambos en la jorgetitud) están mezclados con Colombia y Ghana (países tropicales). Lo mismo pasa al revisar la tasa de suicidios por país de la OMS el 2015. Siguiendo la lógica solar, Islandia debiera ser el país con la mayor tasa de suicidios del planeta y Brasil el menos suicida. Pasa lo contrario. 

¿Podría ser entonces que tal vez la felicidad de las personas esté determinada por algo aparte de las horas de Sol? Lo dejo a reflexión. 

¡Devuélvanme mi hora de sueño!

En 1984, a los malls gringos el cambio de hora les reportaba más compradores en sus tiendas, y en 1975 la dirección de tránsito yankee estimó un 2% de reducción de accidentes vehiculares fatales producto del plus lumínico. Nótense los años. En salud mental, hay quienes sostienen que la hora extra permite salir al aire libre, recibir vitamina D y evitar la depresión. Hay otros que dicen todo lo contrario, la hora extra te perjudica en cuanto rompe tu esquema biológico e incluso aumenta la posibilidad de infarto en un 10%. Recuperar nuestro horario biológico nos toma al menos una semana post-cambio de hora.

En términos económicos, la eficiencia energética es cada vez mejor en productos de todas las índoles. La calefacción eléctrica, ampolletas, electrodomésticos y nuestro propio estilo de vida hace que sigamos funcionando y consumiendo energía con o sin Sol arriba. El debate sobre si ahorramos o gastamos más corriendo la hora en invierno dependerá a quién le preguntes. Empero, al hacer la raya para la suma apenas hay un 1% de variación (para mejor o peor) entre el gasto promedio de Julio y Enero en la jorgetitud. Uno por ciento. Cuatro dólares por casa en los Estados Unidos, ese es el ahorro/gasto extra que nos genera el cambio de hora. 

Cada Marzo y cada Septiembre, la (pelotuda) discusión reinicia.

Al mismo tiempo, alrededor de $480.000.000 USD se pierden al lunes siguiente del cambio de hora (porque la mayoría de los países hacen el cambio durante el finde) según software especializado en medir productividad, y las tasas de estrés laboral tienen un sospechoso peak al día hábil inmediatamente posterior al cambio. Esto pensando sólo en un país. ¿Cuántas actividades y reuniones se planean a nivel internacional y que deben lidiar con cambios de hora poco consistentes? Recordemos esto: estamos en el siglo XXI interconectado, no 1900 donde George planteó su idea. 

Parecerá una nimiedad pero cuando hablamos de tantos países cambiando la hora, el impacto escala rápido. En temas de salud, economía y mi hora de sueño perdida, el horario de invierno es bastante más serio de lo que siento muchos gobiernos se lo están tomando. Y por último pero no menos importante: Chile. Siempre somos un caso.

Pongo una foto de Castro porque está en la jorgetitud y porque es bonito.

Entre La Serena y Temuco vivimos casi todos en Chile y esa franja estamos fuera de la jorgetitud. Siguiendo la lógica que plantié antes, no debiéramos tener horario de invierno porque a la mayoría no nos beneficia y porque siquiera estamos en el rango. La realidad es otra. Chile somos el país con mayor rango latitudinal del mundo y debemos analizar nuestro caso como tal, no con una ley pareja. Arica está casi en el trópico y tiene cambio de hora. Déjenme decir eso de nuevo: Arica e Iquique, ciudades que tienen más estabilidad solar que Montevideo, se someten al mismo cambio de hora en invierno que Coyhaique y Punta Arenas que están en plena jorgetitud

Amigos de Puerto Montt y más al sur, vecinos patagones argentinos: su caso es especial. Alemania y China tienen la misma discusión que ustedes, viven en luz similar y tienen horario de invierno. Pero yo en Quillota vivo a la misma latitud que El Cairo, ¡¡EL CAIRO WEÓN!! No me tiren el cacho a mí también. 

Chile se legisla como una unidad, mas muchas veces las realidades de las regiones son demasiado heterógeneas para hacer las cosas así de parejo. Este es sólo otro ejemplo. El horario de invierno genera más perjuicios que beneficios y cada año todos los países que lo hacemos nos vemos en el mismo pelotudo debate. 

Cada vez que alguien aquí cambia la hora, un camello en Egipto se ríe.

Pero además, los que estamos al norte de Puerto Montt nos involucramos en una discusión que no nos compete. Sí, en invierno hay menos luz solar, es cierto. Pero nuestro caso es microscópico comparado con la gente de Coyhaique, el cambio de hora nos genera perjuicios económicos, anímicos y complica un mundo que ya tiene suficientes problemas con las zonas horarias. Abandonémoslo, y si realmente la gente en Chiloé quiere continuar con él, que sus municipios sean capaces de tomar la decisión. Ellos deben dictaminar si tomarlo o no, no Santiago.

Sí. Quizá me extendí más de lo necesario, pero es un tema que tiene todos los elementos para que me dé rabia, y cuando me enojo me explayo. Es terapéutico, insisto. 

Saludos a Las Chicas Superpoderosas, recuerdo un episodio donde se abordó este tema. 

jueves, 4 de mayo de 2017

Hace cuarenta años, en una galaxia no tan lejana

Diciembre 2015. Cine Hoyts de Plaza Egaña. Vi un tipo vestido de Jedi subiendo la escalera mecánica, espada láser y todo el conjunto. A su lado su hijo disfrazado de Darth Vader, mismo nivel de producción. El tipo del cine empieza a cortar los tickets. Entramos. Me pongo a conversar con una pareja sobre C-3PO y R2-D2. Empiezan los tráilers, se apagan las luces, dice LUCASFILM en la pantalla. El cine estaba lleno y se llegó a oír cómo todos aguantamos la respiración al aparecer “A long time ago, in a galaxy far far away…”. Era pescar el aire con cuchillo y echárselo al pan, así de tenso estaba. Y explota John Williams al salir STAR WARS: THE FORCE AWAKENS en la pantalla. La gente aplaude de pie, espadas láser se baten por todo el cine, tipos haciendo gritos de Chewbacca y alguien grita “¡Jar Jar es un Sith!”.  Fue la euforia nerd más maravillosa que he presenciado en la vida (y he presenciado su buen par).


May the 4th be with you”, el 4 de Mayo, es el día de Star Wars declarado por los fans. Da la coincidencia de la broma fonética y que el 25 de Mayo de 1977 se estrenó la primera película. Sé que internet estará llenísimo de reviews, rankings o datos freaks para conmemorar la fecha, y yo quiero ir en una un poquito más personal. No todos pueden decir que tu franquicia cumplió cuatro décadas de edad, y que el 95% de los diálogos de tu película se convirtieron en frases de culto o memes.

Yo nací harto después del ’77; mi primer encuentro con SW fue en el ’99 cuando salieron las primeras Ediciones Especiales y mi papá me semi-obligó a ver A New Hope con él. Yo, pendejo de mierda, más que encandilarme con la película, me sorprendí de cómo le brillaba la cara a mi viejo cuando Luke enciende el lightsaber de Anakin en Tatooine, o cuando Obi-Wan le dice “Let go, Luke! Use the Force” en la Death Star. Vi las (en ese entonces) cuatro películas unas dos veces…y cagué, me hice fan.


Sé que historias como la mía no son raras, e internet ha sido pivotal en difundir estas historias que entre padres y madres le muestran las películas a su descendencia, y el ciclo sigue. Y al que me ose ningunear SW los números están de mi lado: franquicia más exitosa del cine, una de las marcas rentables del planeta, y una literal revolución en cómo hacer cine y cómo contar historias. Después de cuarenta años A New Hope no ha envejecido y eso también es digno de destacar. La carisma de Han Solo y C-3PO que hacen que no los puedas odiar, el viaje que tiene Luke de granjero quejón a héroe de la Rebelión, Leia que nunca fue damisela en peligro y aguantó todo lo que los malos le tiraron. Anakin y su auge, caída y redención, el Emperador siendo la maldad pura y Yarael Poof que va a buscar pizzas.

El siglo XXI le trajo hartas cosas a SW y no tiene cara de querer parar. Le dio tres películas que muchos preferimos omitir, una explosión de Universo Expandido e historias paralelas de personajes que vivieron dos milenios antes que Luke y Anakin, etcétera.

Sí, Disney compró los derechos de SW el 2012 y decidió des-oficializar todo lo que no fueran las seis películas y la serie The Clone Wars; para varios ese fue un golpe feo. Por un lado tenías todas estas historias geniales que no llegaron a film pero que eran tan “nuestras” como las del cine (¡Quinlan Vos!), pero por otro llegamos a puntos ridículos en varias partes. Digan lo que digan, los clones de Palpatine y que media Rebelión fuera Force-sensitive los hallé una pelotudez tremenda.


Rebels empezó como una serie colorida e infantil, pero de a poco se han afirmado en ser el nuevo cánon y contar las historias que alguna vez los cómics hicieron. Las nuevas Force Awakens y Rogue One siguen el legado que Universo Expandido y películas tuvieron alguna vez, y los fans siguen aplaudiendo de pie a Mark Hamill cada vez que entra a un lugar público.

Como dijo un grande “Mi aliada es la Fuerza y una poderosa aliada es, de la vida es la creadora, crecer la hace, su energía nos rodea a todos y nos une, luminosos seres somos, no esta cruda materia”. Hoy Star Wars es más que la película, sus actores o sus guionistas. Es una parte inefable de nuestra cultura y va a estar con nosotros un buen rato. Cuarenta años más, como mínimo.



Saludos a Ian McDiarmid.