martes, 5 de diciembre de 2017

Gracias, Craig Bartlett.

[Disclaimer: Resulta algo evidente pero no está de más advertir. La siguiente entrada incluye spoilers de la película "Hey Arnold!: The Jungle Movie". Si no la has visto, torrenteala o búscala por allí]

Fueron tantos momentos nostálgicos o derechamente geniales en los 81 minutos de esta película que es complejo empezar a hablar de ella sin sonar fanboy. Pero sí puedo decir con propiedad que "The Jungle Movie" es de lo mejor que ha hecho Nickelodeon Films. Superó a "Rugrats in Paris" (y esa ya es una puta obra maestra) y es lo que el Javier del 2002 siempre quiso ver.

Aunque sólo ha transcurrido un año in-universe, ha sido década y media la que ha pasado en el mundo real y se nota. En entrevistas Craig Bartlett, la mente maestra tras el cabeza de balón, ha dicho lo mágico que fue volver a trabajar en estos personajes. Por un lado, tenemos al genio de Jim Lang componiendo de nuevo la música de Arnold [pausa obligatoria de texto para escuchar esta canción], esas mismas influencias jazzeras vuelven al film. También está Joseph Purdy, co-escritor de muchísimos episodios de la serie (como "El Hombre Paloma"), así que ya sabemos que la calidad será -cuando menos- muy buena. Pero la otra gran mitad del plantel que trabajó en el desarrollo del film son veinteañeros que crecieron con Arnold, Helga, Abner y Gerald. Son fans. Son tipos que llegaron a memorizar diálogos o episodios completos, son tipos que aman la serie. Y amaron cada escena en que trabajaron para TJM.

Y se nota. Desde la primera escena que está claro que TJM fue hecha por personas que estiman mucho "Hey Arnold!", y está hecha para personas que aprecian mucho la serie también. Uff...hablemos de esa primera escena.


Como dije antes, ha pasado un año desde "The Journal" (último episodio de la serie), y Arnold se ha enfocado en buscar a sus padres. El mapa que halló en el diario de Miles lo hizo centrar la búsqueda en San Lorenzo, ese país (que no es ni Belice ni Guatemala) donde él y Stella se perdieron hace nueve años atrás. La presión y estrés emocional en Arnold están claros. Ese hoyo que se forma en su corazón no es sólo estético o para pasar a la próxima escena...el cabro de verdad está afectado. Esa caminata que tiene con Abner poco después donde ve parejas con sus hijos (e incluso confunde a unos con sus padres), hey...eso duele.

Logra ganar ese viaje gracias al amor borderline-obsesivo de Helga, y tenemos esa escena que es parte trailer, recuento de la serie, viaje nostálgico, probar que el Hombre Paloma está vivo, y generar el único motor que la película necesitaba para funcionar. Craig ha dicho que desde los primeros días de internet los fans han pedido más y más Arnold, y la reacción al pedir un cierre con TJM sólo ha sido exponencial al pasar el tiempo. Yo mismo terminé firmando cuanta petición había por ahí para una película...pero sólo habían negativas. No, que Nick no quería, que no hay derechos, que en Splat! no habrán series nuevas o reboots, que "The Patakis" se canceló junto a "Hey Arnold!", etc.

Para Francesca Marie Smith también ha sido una montaña rusa de emociones. Desde el primer episodio con apenas nueve años, ella ha puesto la voz de Helga G. Pataki y ha estado clavada como una de las personajes más importantes de la serie (y casi personaje de culto). Pero sólo al acabar Arnold y ella llegar a la adultez se pegó los alcachofazos del impacto que la serie y su propia personaje tuvieron. En hartos sentidos, ella ha declarado que Francesca y Helga son varias veces la misma persona. Así, cuando la invitaron a las audiciones para retomar su rol, ella (ahora con 32 inviernos) tuvo la presión de tener que decir "Oye, yo sigo siendo yo. ¡Francesca sigue siendo Helga!".

Y una vez adentro de la cabina de grabación, no fue mucho más fácil. La trama toca temas bastante densos varias veces en la medida que se cierran cabos sueltos, y que tanto audiencia como los mismos actores vemos la película con todos los quince años que han pasado para procesar la serie.


En pocos minutos y motivo de su deseo de hallar a sus padres, Arnold le rompe el corazón a Helga y pierde la amistad de Gerald. ¡Gerald po weón! Ni Ash y Pikachu tienen una amistad tan fuerte como estos dos que han pasado por dramas familiares, carreras de autos, trenes fantasmas y cuánta cosa más. Y después de una secuencia de acción y su cuota de comedia, los niños logran ser encarcelados por La Sombra. Detengámonos un poquito en ese personaje que es pedazo de antagonista: es malo, es manipulador, no está ni ahí con nada, y está muy muy bien dirigido y actuado. De todo lo chistoso que pasa en la película, él no tiene ningún problema en matar on-camera a todos sus secuaces para lograr sus fines, y luego muere envenenado y cae por el precipicio junto a su codiciado Corazón. Acá quedé un poco "wow". Me gustó harto que Craig no tuviese miedo de matar azi pah a un par de personajes. Sin sangre, violencia ni nada, pero ocurrió. Ni el escopetazo a la mamá de Bambi se atrevió a tanto.

Encarcelado en una jaula aparte, Arnold tiene su catarsis. Saca esa foto de Stella y Miles, que durante un año (y para nosotros, quince) fue el motivo que lo llevó a esta búsqueda loca para saber qué pasó, si están vivos, si es posible hallarlos. Con decenas de "tal vez" y la sensación de haber fallado, el flaco se larga a llorar. Déjenme decir eso de nuevo: Arnold está con una angustia tremenda por no saber qué pasó con sus papás, mandó a la chucha a Helga y a Gerald la noche anterior, todos fueron encerrados por su culpa persiguiendo un tal vez y ahora quienes más lo estiman lo odian.

Eventualmente y gracias a esos dos cabros, Arnold logra hallar a sus papás...o algo así.

También lloré acá.

¿De verdad? ¿Tanta búsqueda para llegar tan cerca y a la vez tan lejos? Arnold está desolado, nada menos. Estuvo tan cerca de poder reencontrarse con ellos pero la enfermedad del sueño y las casuísticas con La Sombra tuvieron otros planes. Y ahí Helga decide actuar. El relicario que ella tiene en forma de corazón logra calzar, haciendo funcionar la máquina de los Ojos Verdes y despertar a Miles, Stella y todos los otros adultos dormidos.

Me acuerdo que en Sexto Básico nos hablaron del clímax en las obras literarias. Que todos los conflictos llegan hasta un punto cúlmine (el clímax) que es donde todo se acaba. Pero en "The Jungle Movie" siento que hubo dos, con igual carga emocional para todos y que fueron igualmente trascendentales. Mi niño interior borbotó con esto:


Podrán haber críticas a la película. Que la reacción de los padres al ver a su hijo no fue como esperábamos. Que hubo mucho fanservice, no sé. Pero estas dos escenas fueron germinadas durante quince años, y el poder verlas ya fue sobrecogedor.

Lo único que pude pensar mientras salían los créditos de la película fue la frase que puse de título. A los actores de doblaje, a Jim Lang, a los fans que se lograron colar en la realización de esta película, a todos los que hincharon pelotas durante quince años para que esto pasara...pasó.

Saludos a Vincent Schiavelli, la voz original del Hombre Paloma y del Señor Bailey ["La Navidad de Arnold"] quien falleció el 2005.

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