miércoles, 1 de mayo de 2019

La Era Nickelodeon: Parte V

(Parte I, Parte II, Parte III, Parte IV, Parte V)

No se puede hablar de Nickelodeon sin hablar de Bob Esponja, sin mencionar la obra del difunto Stephen Hillenburg. Y mencionar la cruzada que unió a internet para tocar "Sweet Victory" en el Super Bowl. Entre eso, y el verano, y que este es el episodio más agreste de la Era Nickelodeon, es que patié este entry hasta harto. Pero hay que ser responsable con mi públicahahahaha. Ya, mucho color. Con ustedes:

La Era Nickelodeon de la Animación. Parte V: "Epílogo"


"Oh Yeah! Cartoons", a pesar de ser la versión pobre de "What A Cartoon!" del Cartoon Network, sí intentó ser el variety show que Nickelodeon necesitaba para atraer nuevos talentos y nuevas ideas. El 2002 ya presentó "ChalkZone" y en la entry anterior conté su modesto éxito. El 2003 le dieron luz verde a un proyecto de Robert Renzetti, que también venía de trabajar en Cartoon Network en shows como Two Stupid Dogs y Dexter's Laboratory; el show se centraba en XJ-9 (o "Jenny"), una robot que intentaba mezclar la vida de ser una superheroína y una adolescente normal. "My Life as a Teenage Robot" duró 26 episodios (dos temporadas) antes de ser cancelado el 2005 por (adivinen) mal rating. Y rara la cosa, porque a los primeros episodios sí les fue bien y hasta ganó una nominación a un Emmy. O el 2003 la cosa estuvo muy mala para que hasta esto fuese nominado, o "My Life as a Teenage Robot" no era tan malo como Nick creyó. Aunque claro, recordemos que esta es la era de "Fairy Oddparents" y "Spongebob Squarepants". O la rompes, o te olvidan.


Durante toda esta saga, he hablado de "Rugrats", de sus películas, sus personajes, el divorcio de Klasky Csupó, que Tommy aquí, que Tommy allá. 2003 fue el año en que intentaron darle una evolución a su otrora símbolo. Primero, con la tercera película: "Rugrats Go Wild!", el cual era un crossover entre Rugrats y The Wild Thornberrys. La crítica no fue simpática con la película, criticando que el alguna vez original Rugrats se estaba haciendo una fórmula predecible. Y pucha, lo fue: fue (por un margen no chico) la menos rentable de las 3 películas y aún hoy en Rotten Tomatoes se le está castigando. Cumplió uno de mis sueños: Escuchar a Spike ("Firulais") hablar. Ya con eso no me quejo.

Siguiendo con mi segundo perro favorito (a Coraje no me lo cambia nadie <3), el 2001 Rugrats hizo un especial para celebrar su décimo aniversario, el cual imaginaba cómo se verían los bebés 10 años en el futuro. La idea prendió y después de varios bosquejos se publicó "All Grown Up!"ese mismo 2003. La serie fue hecha con harto cariño, se quería explorar cómo serían los cabros chicos después de 10 años, cómo todos maduraron y explorarían el mundo. Además, los episodios serían de 22 minutos, permitiendo explorar más la psiquis de los muchachos. Drogas, sexo y otras inseguridades no serían abordadas (eso se lo dejaron a Ginger).

Al principio los escenarios y situaciones serían herencia de Rugrats, pero desde el 10° episodio que querían empezar a mover a los ex-bebés de locaciones y meterlos en aventuras y dilemas más púbers. Angélica especialmente fue interesante de hacer. Por un lado tenías toooo[...]ooodo lo que pasó en Rugrats (ser una sociópata demasiado cruel para tener sólo 3 años), y por otro tenías a la mayor de los ex-bebés, así que también le podían dar más roles. "Lucky 13" (cuando Angélica cumple 13, haciéndose adolescente) fue particularmente popular, y Cheryl Chase (la voz de Angélica) disfrutó harto hacer. Nick propuso la idea de seguir a Angélica en la universidad o la secundaria, dado el éxito de ese episodio. También estaba la idea de que Suzie se mudase y hacer un spin-off centrado en su familia (¿"Cleveland Show"? Calcadísimo).

Y por supuesto, nostalgia. "All Grown Up!" jugaba mucho con la nostalgia: ver a Firulais viejo y gordo, la poodle de Kira en el mismo estado, Dil con pelo, Phillie y Lillie madurando como gemelos, etcétera. Pero los fans no pensaron igual.

No importa cuántos años pasen. Sólo una persona puede hacer esa sonrisa maquiavélica.

Rugrats siempre fue una serie de aventuras, de explorar la dicotomía entre la visión de mundo de los niños y adultos. Y mucho de eso se perdió. Ahora los ex-bebés mostraban dudas y temores propios de su edad, pero no propios del encanto Rugrats. La dicotomía daba cierto aire de caos al show, pero acá era todo muy pulcro. Y sí, All Grown Up! duró unas buenas cinco temporadas (55 episodios), pero también sufrió durante los dos años que estuvo siendo exhibida, para después desaparecer e intentar volver para cerrar el show el 2008.

En junio del 2003, Cartoon Network estrenó The Grim Adventures of Billy & Mandy (Las Sombrías Aventuras de Billy & Mandy), y al mes siguiente el spin-off derivado del mismo show: Evil Con Carne. Y en octubre de ese mismo año, retiró la marca "Cartoon Cartoons" de sus shows. Las series que pertenecían a ese segmento seguían siendo transmitidas, pero sin el logo ni nada. La larga y cruenta guerra entre los Nicktoons y los Cartoon Cartoons se terminaba.

Nick en ese entonces también sufriría hartos cambios. Las series producidas por Dan Schneider (iCarly, Drake & Josh, Zoey 101) empezaron a ganar popularidad por sobre las vetustas series noventeras de bebés que gateaban en el mundo (y después crecieron), tipos andando en patineta y el cabeza de balón. La tercera temporada de Spongebob Squarepants también fue bastante dilatada para darle tiempo a Stephen Hillenburg y su equipo de hacer Spongebob Squarepants: The Movie, la cual fue un éxito brutal cuando se estrenó. Pero pasaron un par de días y The Incredibles (Pixar) atacó, destronando la película. Si bien los críticos alabaron que el plot era para cagarse de la risa, era sólo eso: una película para reírse una tarde y cantar que todos somos cacahuates, mientras Pixar ya estaba dando cátedra de cómo hay que escribir historias para niños. Y si bien episodios de 11 o 22 minutos son divertidos, hay que ser fan de la serie para reírse con una película de 87 minutos.

Hillenburg quería terminar la serie poco después de la película, temiendo que estirar el chicle agotaría a los personajes y a la serie (que es lo que justamente le estaba pasando a Rugrats). A Stephen no le gustó que Nickelodeon quisiese continuar la cuarta temporada (2004), y se alejó del rol directivo. Dejó a su amigo y segundo al mando, Paul Tibbitt, supervisando todo lo que pasaba con la esponja. La cuarta y quinta temporada fueron un exitazo. Pero para la séptima, la década de vida de Spongebob ya estaba pesando y costaba hallar cosas ridículas que Arenita, Patricio y Bob pudiesen hacer.


Con Spongebob facturando, la mayoría de los Nicktoons ya terminados y viviendo de re-runs, Drake & Josh gozando de bastante popularidad, y de Cartoon Cartoons habiendo acabado, me llama la atención que Avatar siquiera existió. No sé si se puede incluso considerar Nicktoon, ya que la serie tiene un plot claro y directo (como una serie japonesa), y no el formato "un episodio es su propia historia" de los Nicktoons. Pero la menciono porque Avatar: The Last Airbender es la última gran serie animada de Nickelodeon.

Michael DiMartino y Bryan Konietzko, tomaron varios conceptos que a ellos les gustaban, como la mitología y magia de producciones a la Harry Potter y Lord of the Rings, junto a su gusto por cine oriental, yoga y creencias asiáticas, combinándolas en lo que eventualmente sería Avatar. La serie fue presentada con un teaser durante la Comic Con de NYC el 2004, donde el estilo "anime pero no" de la animación, que enfatizaba colores y líneas llamó mucho la atención. Ese mismo día Nickelodeon tuvo un panel con los creadores de Danny Phantom, serie que siempre sentí que fue la respuesta al salvajemente popular Ben 10 de Cartoon Network, pero no encontré el espacio para colocarla acá.

Y hablando de Ben 10, es buen momento para tocar la caída de los Nicktoons y el ascenso de las series de CN (que ya no son Cartoon Cartoons). En partes anteriores, mencioné el gusto de Nickelodeon por no hacer lo establecido, por hacer series feas, de tramas raras y cómo todo eso les llevó al éxito. Maldita sea, era una serie de un perro y un gato unidos, ¡¿cómo no iba a funcionar?! Pero con el paso de los años, la cosa se hizo estable, se hizo adulta. No habían riesgos, sólo había Bob Esponja, números y juntas de directivos. A Invader Zim le pasó, a Hey Arnold! le pasó, a Rugrats le pasó. Incluso a Oh Yeah! Cartoons, el bloque específicamente diseñado para ser caldo de cultivo de series nuevas, le pasó.

Pendleton Ward era un muchacho recién salido del colegio, que le llevó a Nickelodeon un corto llamado "Adventure Time" el 2007. A Nickelodeon no le gustó. Ward, convencido de que tenía en sus manos una buena idea, fue a Cartoon Network. Y desde el 2010 que podemos decir...el resto es historia. Nickelodeon perdió una de las series más icónicas de los 2010s. Además, y sólo para echarle sal a la herida, una muchacha llamada Rebbeca Sugar trabajó en la primera temporada de Adventure Time antes de lanzarse a crear su propio show, Steven Universe. Cuando piensas que Nickelodeon pudo haber sido la cadena que tuvo esas dos series, te das cuenta del precipicio en el que cayeron.

Casi...

O quizás no. Quizás fue bueno que Adventure y Steven no terminasen en Nick, ya que la compañía se convirtió en eso: una compañía. Una compañía que no era movida por lo arriesgado, sino por la seguridad que le dio Rugrats en su momento, y ahora Spongebob. Las series animadas que sacó Nickelodeon en los años posteriores a Avatar han sido en su gigantesca mayoría, olvidables. Tontas. No te diré que Catdog y Rocko eran tratados de filosofía, pero convengamos que no llevaban al espectador de la manito en una serie sin alma y que sólo da risa.

No es de extrañar que Nickelodeon el 2011 crease Nick Rewind para poner los nombres que en esta revisión mencioné, series de 1991 que siguen siendo tan vigentes como lo fueron en aquel entonces. Y "The Splat!" en YouTube también ha agarrado bastante vuelo. Quizás es nostalgia por un pasado que ya no fue, quizás es que las series realmente marcaron, pero en cualquier caso, Nickelodeon se subió a esta tendencia actual de hacer remakes de series de antaño y está mostrando su "nuevo antiguo material".

El 2017 se anunció "The Jungle Movie" de Arnold (la que seguí con quirúrjica atención), logró convencer a Jhonen Vasquez de animar nuevo trabajo de Invader Zim, y hay rumores y anuncios con Rocko y Rugrats.

Porque haciendo la raya para la suma, a pesar que desde el 2003 en adelante hubo una caída en picada gigante, lo que hizo Nickelodeon durante quince largos años no se puede ignorar. Siempre se alaba lo que hizo Disney y Warner, pero ahora con mentalidad de 27 años veo Ginger o Hey Arnold! y me doy cuenta de estas series de más de 15 años de vida, que siguen siendo tan vigentes (y entiendo algunos chistes que antes) como lo fueron en su momento. Eso es valioso. Eso fue algo único. Es algo que, a pesar de las muchas risas que me causaron, los Cartoon Cartoons no lograron. Cuando pienso en series que quedarán para la historia, pienso en Animaniacs (y sus muchos spin offs), pienso en Courage The Cowardly Dog, Dexter's Laboratory, y en los Nicktoons.

En Doug, Ren & Stimpy, Rugrats, Aaahh! Monsters, Rocko's Modern Life, Kablam!, Hey Arnold!, Angry Beavers, Catdog, Blue's Clues (Blue Blue ♫ !), The Wild Thornberrys, Rocket Power, Spongebob Squarepants, As Told By Ginger, Dora The Explorer, Invader Zim y Fairy Oddparents.

Una era que tuvimos la suerte de ver y vivir. Una gran era para la animación. La Era Nickelodeon de la Animación.

[Roll Credits]

Saludos a Jhonen Vasquez, Arlene Klasky, Gábor Csupó, Craig Bartlett y Stephen Hillenburg.

miércoles, 6 de marzo de 2019

Colegios mixtos. Pirulines. Y ellas.

El aristocrático Instituto Rafael Ariztía (IRA) de Quillota fue siempre en sus noventa y no sé cuantos años de historia un colegio de hombres. De tipos rudos, latifundistas, dictadores genocidas (cof cof!), concejales y alguna otra cosa más. En -literalmente- la vereda de al frente está el igualmente aristocrático Nuestra Señora del Huerto (El Huerto), colegio que en sus no sé cuántos años de historia fue colegio de mujeres. De señoritas, niñas de bien, buenas esposas que sabían tejer, cocinar y cuidar niños, de las maridas de los latifundistas, concejales y todo lo que dije recién.

Yo, como buen macaco que no cachaba nada de la vida, no conocía esos estereotipos hasta que en mi inocente segundo básico entré al temible IRA *truenos de fondo* y, como buen estudiante del ilustre colegio, ya escuchaba esos estigmas: que los del IRA van al Huerto a buscar esposa y mamá para sus hijos, y las del Huerto van al IRA a buscar esposo y sustento para la vida.

El 2001 cuando yo pasé a cuarto básico, ocurrió el cambio que marcaría (en retrospectiva: para muy bien) mi vida. Para estar más acorde con los tiempos y la no sé qué, el IRA aceptaría mujeres en sus aulas hasta cuarto básico, de esa forma se facilita el cambio y se previenen revoluciones hormonales en cursos más avanzados. Desde allí, ellas irían avanzando con nosotros hasta finalmente hacer todo el colegio mixto (cosa que pasó a fines del 2009, more on that later).

No me busquen. Yo no aparezco ahí. 

Igual yo estaba convencido que lo hacían para acaparar más matrícula pero filo.

Llegó ese marzo mixto. O sea, no. Mixto no fue. Fue ellas y nosotros. El hermano Gaudencio que nos decía que niñas y niños no jugaban juntos. La tía Orieta que nos decía que teníamos que cuidar y proteger a las niñas, que ellas eran más delicadas (igual nuestros paco-ladrón en el patio eran sacadas de chucha, le entiendo por ese lado); y que también decía que nosotros éramos unos orangutanes bestiales y ellas el futuro del país. Ya…, esas no fueron sus palabras exactas, pero sí es verdad que le ponía décimas extra a ellas sólo por ser mujeres, que propiciaba que se juntaran entre ellas al hacer trabajos en grupo, y que una vez rompió una regla retando a un compañero por estar molestando a una niña. Cuarto básico. 2001. 18 años han pasado y aún me acuerdo del grito que se mandó y el “crack!” de esa regla. …pobre Pereda.

El tío Lucho en educación física usaba el baile de la cueca casi como foreplay precoito. Ufff, educación física. Ésta se dividía en polideportivo (weones porros) y selección (weones no porros en fútbol, vóleibol, atletismo o básquetbol), las niñas entraban a selección por defecto, tuviesen o no aptitud deportiva. ¿Por qué? Porque eran ellas. Eran las ellas vs nosotros. Creo que recién en sexto básico ya estábamos lo suficientemente acostumbrados a que existiesen para dejar de ser “ellas y nosotros” sino que éramos el curso entero. Y nos hacíamos bullying entre todos, y nos portábamos mal entre todos porque éramos pendejos y unos chimpancés idiotas y eso era lo que hacíamos.
Y llegó educación sexual en 7° básico, donde la Odette en Ciencias Naturales no tuvo filtro. Que pene acá, vagina allá, sexo ahí, menstruación por acá, el endometrio, el glande, el cérvix, todo lo demás. Donoso que en lenguaje nos dijo una vez que él siempre daba permiso a las mujeres de ir al baño (a diferencia del “espere el timbre” para nosotros) porque estaba la posibilidad de que alguna estuviese menstruando y él no andaba para preguntar weás, era “vaya” y listo. Eso que aprendíamos en libros y respondíamos en pruebas no era sólo eso, eran realidades que le ocurrían a mis compañeras. A humanos. Ooh, gran descubrimiento.

No eran libros. Oooh.

Fue también en ese período que me hice más activo en internet. Conocí gente de varias latitudes y acentos. Las mejores amistades de mi vida salieron de esos foros roñosos, y varias de esas amistades son mujeres. No eran aquel ente raro que durante años me dijeron en el IRA que eran “ellas y nosotros”, frágiles y gráciles, el ente a quien debíamos elegir como esposa ni señoritas que vivían ajenas a la realidad de los toscos y brutos macacos que éramos nosotros. No. Eran humanos, como yo.

[Y no tengo nada que aportar en 8° Básico pero hay que mencionar las dos veces que nos pusieron anotación negativa a todo el curso, cuando el vicerrector fue a penquearnos, que Jessica Torres era nuestra profesora tutora, profe de lenguaje y coordinadora general de básica, y que pasó todas sus clases de lenguaje dándonos clases motivacionales de hallarnos a nosotros mismos y dejar de ser unos idiotas mandriles que hasta el vicerrector iba a penquearnos]

En Media ya éramos “el curso”, la propia osmosis hizo que dejáramos de ser ellas y nosotros. Ya teníamos compañeras porras en deporte que sufrían nuestro mismo polideportivo. Ya teníamos lumbreras que competían en el Top 5 académico del curso con nosotros (sí, el IRA rankea la posición del estudiante respecto al curso en cada reporte académico quincenal. Macabro, ¿cierto?). Entraron compañeras que escuchaban The Cure y Placebo, como cualquier otro humano normal, porque ellas también son humanos normales como todos. Ooh, gran descubrimiento.

Ya eran tan “el curso” como nosotros, pero al IRA no le llegó ese memo.

Educación sexual. Aaaay, el Teen Star. La única manera de hacer cristianitos es teniendo sexo, no entiendo por qué les costaba tanto a los profes encargados de educación sexual el decir “pene, vagina, penetración, útero, condón” como lo hizo la Odette tres años antes. Y nos separaron según género para hablar más “en privado”. A nosotros nos dijo el profe de artes (Orrego, un saludo) que el sexo es bkn y hay que hacerlo con amor. A ellas les dijeron que cuando estamos calientes los hombres somos unos ninfómanos babuinos. “En la próxima sesión, veremos problemas de la sexualidad como los homosexuales”. Esa frase me marcó, y que haya venido de un profe que respetaba dolió más aún. El punto es que Teen Star y la educación sexual del IRA fue una basura. Al año siguiente una compañera quedó embarazada, grandeza. ¿Qué habrá sido de la Pili y su hija? Ella tendría 13 años ahora, changos.

¡¡Wn!! ¡No puedo creer que estos weones todavía existan!

Por ahí también escuché la opinión de algunos profes respecto a tener mujeres en el IRA. “Ay, que la calidad de enseñanza va a bajar”, “ay que la disciplina y la tradición”, “ay que ay”. Me acuerdo del Vicencio diciendo que con las niñas uno se tenía que relajar, que no podía hablarse igual, que no se qué. Semanas después los de tercero (el último curso de hombres, de rudos) me dicen que el mismo Vicencio explicando el movimiento parabólico dibuja un cañón que se parece un pene, y la línea de trayectoria parece semen. Porque entre hombres es chistoso hablar de penes y testículos, pero con señoritas presentes se dice “pirulín”. Silvio (el inspector) era igual: no podía decir homosexual frente a una mujer, ni ninguno de los sinónimos más "vulgares" (ya saben: maraco, maricón, fleto, toda la lista).

En tercero medio fui de intercambio a Noruega. Allá las clases tienen un formato diferente, pero mi “curso” principal éramos 26, la mayoría mujeres (no recuerdo el número, pero eran más mujeres). Por un tema genético que podrán imaginar, ellas eran altas, de ojos azules o celestes, de pelo rubio muchas veces liso. El arquetipo de modelo, el arquetipo de “blonde bombshell”. Pero al ser todas así, ninguna era “especial”, ellas también eran humanos normales. Que les gustaba cortar con bisturí peces en biología, eran otakus, gamers, calculaban logaritmos en sus ratos libres, escuchaban Nightwish, y eran bimbos, como en todos lados. Mi primer combo en el hocico me lo dio una noruega que estaba borracha y me confundió con alguien más.

Al volver a Chile, quedé “pegado” un año por mi intercambio. Mis compañeros de la vida estaban licenciándose de cuarto. La Lía estaba a cargo del discurso final, el primer discurso feminista que oí en mi vida. Un discurso donde (con más elocuencia que yo) recapituló desde el ingreso de las niñas en 4° básico hasta su salida en 4° medio. Desde estar encargadas del diario mural hasta ser presidentas de curso y demás. Y sí, a mí me hacía todo el sentido del planeta, fue un espacio que tuvieron que ganarse a punta de probar que eran tan personas como nosotros, y qué rabia que deban probar su condición humana porque profesores, inspectores y demás hombres del colegio no entendían que ellas también lo eran.

"♫ Compañeros de un dos tres. Compañeros de nuestro instituto ♫"

Al año siguiente, en ese 2010 que fue mi cuarto medio, Placebo me hizo conocer muchachas del Huerto. Y ooh, gran descubrimiento: no eran esas señoritas recatadas de bien que tanto nos habían pintado durante años. Eran personas normales, con problemas, con sueños y anhelos, con miedos e intereses, que decían “pico y poto” como cualquier persona normal. Bueno, no como persona normal, porque las amigas que hice ahí terminaron siendo todas bipolares, con depresión o con delirios de personalidad múltiple. Pero mi punto se mantiene.

Ese mismo 2010 también me tocó escuchar a Germán Godoy, vicerrector del IRA hablar del discurso de la Lía del año anterior. Un discurso que a él le hizo apretarse el labio y fruncir el ceño. A meses de haber oído mi primera apología feminista, escuchaba al primer machista quejarse al respecto. Esto fue el 2010, la previa a lo que vendría esta década.

A ya varios años de haber salido de ese aristocrático, clasista, homofóbico, exitista, hipócrita y machista IRA, escucho a amigas y excompañeras hablar del espacio que las mujeres han tenido que ganarse en la sociedad porque el machismo se los ha negado. Desde Marie Sklodowska Curie que su esposo tuvo que decir “oe, la Marie es la seca, el Nobel es de ella”, Rosalind Franklin que obtuvo las primeras imágenes del ADN y que luego dos weones se las robaron y se quedaron con SU Nobel, hasta mis compañeras de colegio que “no se les toca con el pétalo de una rosa” (a menos que las violes, porque eso es culpa de ellas que provocan hihihi). Y me hace demasiado sentido esa crítica.

Foto de Brian Molko de Placebo para hacer un salto

Sé que hay una gran cuota de hipocresía en que yo, hombre cis-, esté hablando del lugar de la mujer en la sociedad. Pero si algo aprendí (a punta de darle su par de hartas vueltas a la weá) de las muchas humanos que conocí en mi época escolar, es que las personas valemos por nuestros méritos, no por nuestra dotación cromosómica. Y que algún día la sociedad y sus espacios sean de todas las personas.

No sé si se dieron cuenta pero todo fue una excusa para ver cuántos nombres de simios podía poner en un texto. Saludos a la Mary Anning, que sigue siendo la mujer más seca del universo universal.

lunes, 14 de enero de 2019

La Era Nickelodeon: Parte IV

(Parte IParte IIParte IIIParte IVParte V)

¡Já! Pensaron que me había olvidado, que había dejado esto botado. Bueno, en estricto rigor sí, hace tres meses subí la Parte III, que es bastante más de lo que me habría gustado. Oh, bue. Después del nacimiento y gloria de la Era Nickelodeon, llegó el momento polémico. Con ustedes la cuarta parte de una historia de amor, acción y aventura. Lujuria y esponjas. Llantos y cabezas de balón. Risas y bebés creciendo. Con ustedes:

La Era Nickelodeon de la Animación. Parte IV: "La piña debajo del mar"


1998 fue un año interesante. Yo estaba en primero básico, y Nickelodeon estaba rockeando los charts en lo que televisión infantil se refiere. Rugrats: The Movie había sido pedazo de golpe para la industria y Nick se bañó en dinero ese año. CatDog prometía ser la nueva esperanza que reemplazaría a Rugrats, pero si tu serie estrella te está facturando como bestia...¿por qué detenerse con Rugrats?

Sin embargo, la televisión estaba cambiando. Desde el país del sol naciente llegaban más y más títulos que en los patios de las escuelas se comentaban, y Nick no estaba poniendo esos shows en la parrilla. En la que quizás fue la mejor decisión de toda su existencia, Cartoon Network estrena el 8 de Septiembre de 1998 Pokémon. Y ya, digan que soy fanboy o lo que quieran, pero me acuerdo que cada fin de año Cartoon Network emitía seguidos todos los episodios de Pokémon que hubiesen hasta ese instante. Un año eso significó tres días completos de solo Pokémon. Para nuestra mentalidad 2019, ni los fanáticos más fanáticos podrían pegarse tamaño maratón de su serie favorita, pero a fines del milenio pasado eso le era muy rentable a Cartoon Network. Muy rentable.

En julio del '98 Nick estrena Oh Yeah! Cartoons, una (muy necesaria) respuesta al exitosísimo What A Cartoon! de su competencia. Recordemos que WAC! fue el caldo de cultivo de los shows más icónicos de CN: Dexter's Laboratory, Powerpuff Girls, Johnny Bravo, Cow & Chicken, I Am Weasel, Samurai Jack y Courage: The Cowardly Dog por decir unos pocos. OY!C quiso emular eso, y después de varios dibujos, sketches, conversaciones ejecutivas y demás, el primer episodio de Oh Yeah! Cartoons fue un corto bautizado ChalkZone (ZonaTiza), el cual probó ser un recurrente en este formato hasta que al fin Bill Burnett y Larry Huber se ganaron el presupuesto para hacer una serie completa, pero más de eso después, no desarmemos la línea temporal.

En Agosto '98 también se estrenó Rocket Power de la mano del divorcio genio Klasky Csupó, pero vamos a lo que todos esperaban ver desde que empecé esto: Bob Esponja.


¿Les confieso algo? Los eventos que siguieron en Nickelodeon y, en particular con esta serie, me hicieron distanciarme de ella. Al hacerlo, olvidé lo genio que fue Stephen Hillenburg al crear todo este mundo y darle vida durante 3-4 tan hilarantes primeras temporadas. El fallecimiento de Hillenburg a fines del año pasado me hicieron darme varios paseos por YouTube y recordar que esta es una serie notable. Pero ya, luego le alargo en eso. Volvamos a la historia.

Stephen era un ñoño del océano desde el comienzo, y un ávido dibujante desde cabro chico. El problema es que dibujar peces es aburrido, así que después de sacar su major en biología marina y un minor en artes visuales, la cosa tiraba claramente para el lado serio del mar, y se metió al Ocean Institute en California. Ahí empezó a bosquejar más y más personajes animados oceánicos, e hizo un libro de cómics para explicarle a los niños sobre animales intermareales (esos que viven en la línea de costa y que en marea alta quedan sumergidos). Entre cosa y cosa conoció a un ya un tanto carreteado Jim Murray y se pusieron a conversar. Ahí Jimmy le comentó a Stephen sobre este proyecto llamado Rocko's Modern Life, que iba super bien, que Nickelodeon le había dado los cheques y todo. Y Jim le dijo "oye, igual me falta una mano y tú eres bueno dirigiendo. ¿Te interesa?". Stephen pescó sus orcas y se fue a Nickelodeon. Después de que se acabó Rocko el '96, Stephen siguió mosqueando en la compañía.

Alguien del canal vio su libro sobre animales oceánicos y le sugirió ponerle pino y hacer una serie animada al respecto. Estamos hablando de una idea que se gestó alrededor del año '92 en el Ocean Institute y a mediados del '96 estaba aún moldeándose entre sugerencias y levantadas de ánimo. Él quería que su serie se arrancase del molde "dos amigos haciendo ridiculeces" que Ren & Stimpy hicieron tan exitosos en la animación de los 90s. Stephen quería sólo un personaje principal.

Stephen quería el personaje principal más raro de todo el océano. Hizo una esponja. Literalmente agarró la esponja de su cocina, le puso ojos y unos pantalones, le puso la personalidad inocente y jocosa de Charles Chaplin, y le dibujó un mundo donde él pudiese habitar. Una mascota caracol. Un amigo estrella de mar. Un vecino calamar gruñón. Un restaurant. Una pez globo que se inflaba si la asustaban. Originalmente se iba a llamar SpongeBoy pero una marca de mopas ya tenía la patente registrada. Un amigo de la producción de Rocko lo bautizó Bob. Les gustó. Y otro de los ex-Rocko estaba ayudando con las voces, vio un bosquejo de Bob y se mandó esta cuña: "Mira esta esponja con sus pantalones cuadrados intentando conseguir un trabajo en un lugar de comida rápida". Así nació el apellido.

El proyecto de Stephen estaba listo. Después de años apañando en Rocko, todo el equipo de producción de Rocko apañó a Stephen. El sábado 1 de Mayo de 1999, se estrenó el bebé de Stephen Hillenburg: Spongebob Squarepants.

Cantemos juntos.

*Inserte aquí sonidos de burbujas y una flautita*

Durante su mes de estreno, Spongebob destronó a Pokémon como la serie más vista de los sábados en la mañana, con 1.900.000 de televidentes promedio. Nickelodeon no se la podía creer. Le dio el slot de lunes a jueves (ese que era el trono de Rugrats y Hey Arnold!) y la serie se convirtió en la serie con más alto rating de todas las mostradas en USA. Sí, le ganó a Pokémon, y cuando estamos hablando de la serie que redefinió los 90s, hey...ganarle a Pokémon es alto título. Con las dos temporadas que sacó entre el '99 y el 2001, Spongebob Squarepants se comió todo el éxito que Rugrats estuvo gestando toda la década. Quizá haya un significado poético ahí, pero no sé cuál sea.

El 14 de Agosto del '99 se estrenó este hitazo, el 7 de Septiembre de 2001 este momento (que es mi episodio favorito de toda la serie), y en el primerísimo primer episodio, este gran corte.

¡Y entramos al nuevo milenio! Series del 2000 en adelante, acá comenzamos, y comenzamos muy bien.


No mentiré, mucho de lo que sé de As Told By Ginger lo he aprendido reviendo la serie en YouTube y enlaces por ahí. La serie estrenada en Octubre del 2000 por (¿Nos sorprende ya a estas alturas?) el dueto divorciado Klasky Csupó trataba las aventuras de Ginger Fowley, y cómo ella intenta sobrevivir a su vida escolar. Lo loco de esto es que acá había desarrollo de personajes; tanto las amigas, la familia y las "enemigas" de Ginger iban avanzando a través de la serie y de los arcos que iban pasando. Courtney se va dando cuenta que Ginger es su amiga a pesar de ser una nerd y ella ya la más popular de la clase; Dodie se va haciendo más pesada (nunca me cayó bien), y Macie...pucha, la niña foca es real si crees en ella, nada más. Dedíquenle un tiempo a ver clips de esta serie y, si se animan, véanla completa. Dramas pubertos de 7°-9° grado, narrados desde sus puntos de vista, cómo los resuelven, la mamá de Ginger que es para sacarse el sombrero, y varios temas más que la creación de Emily Kapnek tocó en sus tres temporadas. De los pocos episodios que he pillado por ahí, esta serie tiene tanto corazón como las de mediados de los 90s que hizo el divorcio dinámico.

Y hey, hablando de Rugrats. Esto pasó. Han pasado 19 años desde esa escena, y me sigo yendo a la chucha. Ya les hablé la vez pasada de que "Mothers' Day" es mi episodio favorito de la serie, y ver una película completa de Rugrats enfocada en Chuckie dándose cuenta que Chaz es el mejor papá que le pudo tocar, que Kira lo ama como si fuese su propio hijo, y una escena de un Reptar gigante peleando afuera de Notre Dame. ¿Qué más se puede pedir de Rugrats In Paris? Que hizo más de 100 millones de dólares en cartelera, e inspiró las últimas tres temporadas de la serie Rugrats, que va a durar unos buenos tres años más.

♫ Soy el mapa, soy el mapa ♫

Como buenas series gringas, todas las tramas de los nicktoons están enfocadas o en personajes gringos o animales, y ya en ese entonces empezaba el drama de representation matters. Además, y viendo que Blue's Clues (♫ Pistas de Blue, pistas de Blue. ¡Blue Blue! ♫) facturaba como bestia, Nickelodeon se puso a trabajar en otro programa dedicado al público preescolar, y esta vez sin un gringo como protagonista. La idea era replicar la interactividad de Blue's Clues pero en un formato más aventurero y de exploración. Los cabros chicos salen al patio y juegan a explorar, a seguir un mapa y encontrar un tesoro. Valerie Welsh y otros flacos más agarran estos elementos y le dan forma a la nueva adquisición de Nick Jr: Dora The Explorer. La interactividad del show es parte esencial del programa desde el 14 de Agosto del 2000, cuando se estrenó. Para los preescolares, ellos están convencidos que Dora no llegará a su objetivo si no es con la ayuda de sus televidentes, y un colorido roster de personajes como el mono Botas, el mapa (♫ soy el mapa, soy el mapa ♫), un castor que sólo habla inglés (o español en su versión original), y después apareció un niño humano pero eso nunca lo entendí. Ah, y el antagonista: un zorro que se intenta robar un ítem de la aventura de Dora.

La cosa ya estaba encaminada y Dora le facturaba bien a Nickelodeon, y enseñándole a chicos de todo el mundo sobre exploración, leer mapas y hablar inglés. En ese punto, el equipo de producción le fue enfático a Nickelodeon: no cambiarle el espíritu a Dora. No convertirla en una muñeca como las Bratz, sino que la mercadotecnia de Dora refleje las aventuras que tiene en su colorido mundo, y que ella es latina, no hay que blanquearla para agradar padres racistas. Y pucha, viendo las princesas Disney y cómo se han marketeado, me parece una preocupación bastante razonable.

Es chistoso que de la ternura de Dora The Explorer, pasemos al que creo es el show más oscuro de la historia de Nickelodeon desde Ren & Stimpy. Oh bue, INVASIÓN.


Estábamos ya rondando los fines del año 2000, y Nickelodeon quería seguir en la tónica de As Told By Ginger de hacer series más pubertas y adolescentes, no sólo infantiles como sus hits de los 90s. Unos cómics de Jhonen Vasquez llegaron a las manos de los ejecutivos de Nick, y le dijeron "oye, ¿por qué no haces una serie en este tono?". Vasquez sabía que sus bosquejos y cómics eran demasiado oscuros, incluso para los estándares de Ren & Stimpy, así que decidió empezar de cero, creando un nuevo personaje, un nuevo mundo, un nuevo todo. El resultado fue el piloto de Invader Zim en 1999. Para un Vasquez de miserables 22 inviernos, dejar de hacer cómics en su pieza a tener un ejército de personas animando una serie fue un gran salto. Y no uno bueno, terminó contando. En cualquier caso, el 30 de Marzo del 2001 se estrenó la serie sobre el marciano verde del temible Imperio Irken, Zim siendo un inepto y, como castigo por haber arruinado la misión original de dominar la galaxia, lo mandan a la Tierra, un lugar tan extraño que nadie sabía nada de aquel distante lugar.

Jhonen Vasquez venía del mundo de los cómics, y no iba a dar su brazo a torcer sólo para agradarle a Nick y al presupuesto. Sus personajes tendrían bordes bien duros y líneas bien gruesas como si fuesen cómics, resultando un culo de animar. Y esto no lo digo yo, lo dijo el mismo tipo que trabajó animando Rugrats y Wild Thornberrys, y que calzaron en trabajar con Invader Zim. En promedio, cada episodio de los nicktoons tenía unas 120 páginas de storyboard, pero la atención al detalle de Invader Zim elevaba este número a 230 en promedio. Nickelodeon estaba feliz ante serie tan detallista y que tampoco tenía miedo de incorporar CGI (en un tiempo en que Toy Story aún estaba fresco), así que apuntaron a insertar al Irken en un bloque para shows más adultos, algo así como Adult Swim pero en Nickelodeon. El bloque nunca pasó, así que quedaron con Invader Zim volando.

El 30 de Marzo de ese 2001 se estrenó otra serie icónica de Nickelodeon: Fairy Oddparents (padrinos mágicos). Fairy Oddparents es otro hijo de Oh Yeah! Cartoons, creado por Butch Hartman, quien había trabajado en Dexter's Laboratory, I Am Weasel y Johnny Bravo. Si esos nombres les suenan conocidos, es porque Hartman venía de trabajar en Cartoon Network, e incluso les ofreció la idea de Fairy Oddparents al canal, pero ellos lo rechazaron. Timmy Turner, Cosmo y Wanda casi fueron Cartoon Cartoons. Nótense esa. Butch fue con su piloto a Oh Yeah! Cartoons, a Nickelodeon le gustó y empezaron a hacer la primera temporada.


Rocket Power era la otra serie "fresca" que tenían a la mano, ya que As Told By Ginger apuntaba a otra demográfica. Así que pescaron Rocket Power, Fairy Oddparents e Invader Zim y ¡sas! tenían su bloque de animación. ¿Se acuerdan de ese bloque de animación adulto que nunca pasó? Ya, ahí terminó Invader Zim. (Y acá en Latinoamérica el bloque "Slam!" que incluía Cubix y Yu-Gi-Oh!, otro lugar que nadie entiende cómo acabaron ahí esas tres juntas).

La demográfica de Fairy era entre los 6-10 años, ideal para su horario. Lamentablemente Zim apuntaba a una demográfica mayor, así que le fue bastante mal en rating.

Y ahora es cuando todo ese detalle a la animación, incluir CGI y demás le empezó a pesar a Jhonen Vasquez y Zim. La relación con Nickelodeon nunca fue buena, y varias veces tuvo que re-escribir episodios para agradar a la compañía. Vasquez quería matar personajes del episodio como Keef (el amigo de Zim al que él le transplanta ojos) e Iggins (esclavo del juego 2), así que tuvo que ser sutil con la muerte de estos personajes. Pero al final el 2002, apenas a un año de haberse estrenado, le cortaron las alas al Irken. "The Most Horrible X-Mas Ever" es el episodio 26 y final de Invader Zim, que es todo lo retorcido que la serie nunca pudo ser, porque Vasquez sabía que era el último. Si les suena la historia parecida a Angry Beavers, pucha...sí.

Al otro lado del parque, Fairy Oddparents era grito y plata. Casi que lo ponías a las 4 am y seguía siendo el programa más visto en ese horario. Sólo dos series le ganaban en rating: Pokémon y Spongebob Squarepants. Imagínate la cara de avaricia de los ejecutivos de Nickelodeon cuando dos de las tres series más exitosas de 2001-2002 son tuyas. ¿Por qué Padrinos Mágicos fue mostrado por Jetix en Latinoamérica entonces? La verdad, no tengo idea.

Varios párrafos atrás hablé de ChalkZone, el primer corto de Oh Yeah! Cartoons y que al fin en marzo del 2002 tuvo luz verde para ser su propia serie. A pesar de que era bastante original, que el superhéroe azul era chistoso y la frase "Ruddy, dibuja algo!" era célebre, ChalkZone pasó sin pena ni gloria por Nickelodeon. El primer episodio tuvo un rating altísimo, pero después de tres temporadas Nick decidió cancelar la serie el 2005. Los últimos dos episodios de la cuarta temporada fueron recién lanzados el 2008 casi como un adiós simbólico.

Ouch.

Y hablando de ouches, uno de los peores ouches de los 2000s tempranos: "Hey Arnold! The Movie"


Nickelodeon facturó millones con ambas películas de Rugrats, a Spongebob Squarepants y Fairy Oddparents no los paraba nadie en televisión, y si bien hubo series de poca trascendencia mediática como As Told By Ginger, ChalkZone e Invader Zim, Nick estaba confiado en el éxito de otra serie icónica que ya llevaba cinco temporadas y aún dando ratings.

En el '99, cuando Hey Arnold! confirmó su cuarta temporada, le dijeron a Craig Bartlett si quería hacer dos películas de 90 minutos sobre el cabeza de balón. Él claramente aceptó. Arnold Saves The Neighborhood fue el primer proyecto, el cual iría como especial de televisión a eso del 2001, pero Nick le gustó tanto el sabor del dinero con Rugrats que le dio más presupuesto al especial de televisión, reanimaron varias escenas, le dieron un soundtrack más profesional y la lanzaron a la gran pantalla. Literalmente lanzada, porque Craig estaba como "oye pero...ya, bueno ya". Las reviews fueron claras y tajantes: "esta cuestión es el clásico episodio de media hora, pero alargado durante 90 minutos". Uno de los temas más recurrentes de la serie es el amor de Helga hacia Arnold, y éste se pensaba tratar en la segunda película (aún anónima en aquel entonces), pero Nickelodeon forzó a Craig a que eso se desenlazara en Hey Arnold! The Movie. Si creen que la escena en que Helga le dice "te amo, Arnold!" en la torre mientras está lloviendo es una escena apurada y fuera de lugar, imagínense cómo se sintió Craig.

A la película le fue como el orto, y en la próxima reunión ejecutiva que tuvo con Nickelodeon, Craig Bartlett renunció. Él creyó tener la de ganar con una de las series más longevas y exitosas de Nick, pero con calculadora en mano los ejecutivos de Nick lo mandaron a freír huevos. Nickelodeon pudo haber hecho lo mismo que hizo con Ren & Stimpy o Doug, y seguir con otro productor, pero optó por cancelar la serie. Los últimos diez episodios de la quinta temporada no se estrenaban al momento de la serie ser cancelada, y terminaron siendo exhibidos recién el 2004, dos años después de la cancelada.

¿Y la segunda película? Olvidada. Y es loco, porque "The Journal" es el último episodio de la serie y te da la primicia de la segunda película, pero la cancelada de Nickelodeon era definitiva.

Recapitulemos: Nickelodeon estaba forrado con las dos películas de Rugrats, dominaba la tele con Spongebob Squarepants y Fairy Oddparents, y en un año canceló Invader Zim, Hey Arnold! y estrenó una ChalkZone que no le supo dar continuidad. Por un lado le está yendo increíble, por otro ya está dando las primeras tambaleadas que llevarán a la Era Nickelodeon a su fin en unos años más.

Pero eso vendrá en la quinta y última parte de esta línea de tiempo. Una robot adolescente, los bebés que crecen, el canal vendiendo la serie que pudo haberlos salvado, la piña debajo del mar sigue, terminar más series y la nación del fuego que atacó.

Saludos a Stephen Hillenburg.
Gracias, y que en paz descanses.

jueves, 3 de enero de 2019

Oslo tiene 3000 calles. Per Johansen (75) las caminó todas

[Disclaimer: como se podrán imaginar, esto es una traducción (con relativa libertad) de un artículo que salió en Aftenposten en año nuevo. Lo hallé chistoso. Tierno, pero chistoso. Así que lo traduje para el deleite de los hispanohablantes]


El 29 de diciembre hay un grupo de personas en la calle Enerhaugkleiva en el sector de Grønland en Oslo. Familiares y amigos se congregaron para seguir a Per Johansen en su última caminata de lo que ha sido su gran proyecto de los últimos años: caminar todas las calles de Oslo. Todas.

- Cuando me jubilé, decidí que caminaría por cada avenida y por cada calle de la ciudad, desde el principio hasta el final. Hoy, después de ocho años, completé mi misión.

(Si hasta le hicieron una ceremonia

No le gustó la Aker Este 

- No es triste haber terminado, en verdad se siente bastante bien. Fue un largo viaje. Hay hartas calles bien lindas en Oslo, pero Aker Este no es muy agradable. Mi calle favorita tiene que ser Gyldensløvsgate. También tienes áreas en Rodeløkka, Vålerenga y Kampen (barrios oslenses) con lindas casas de madera.

1320 kilómetros a patita

El 2011 Johansen se jubiló como taxista después de 16 años. El autoproclamado Oslo-nerd se propuso la meta de caminar todos los 1320 kilómetros de Oslo a pie.

- Conocía bien Oslo después de haber sido taxista tantos años. O eso creí. Cuando me jubilé pensé que era tiempo de caminarlas todas. Cuando caminas puedes ver mucho más que cuando conduces.

La motivación para el pique fue moverse un poco y un gran interés en la capital. - Nací y crecí en Oslo y estoy especialmente interesado en la historia de la ciudad. Captas muchísimo más cuando caminas.

Johansen pasó sus primeros años en Grünerløkka (el Lastarria de Oslo), de ahí su familia se mudó a Disen (más al norte, no hay nada especial allí) y de ahí vivió en la periferia de la ciudad (Bøler y después Skullerud). Dice que no hay otras ciudades que se le comparen.

– Nunca he considerado mudarme de Oslo (awww).

Ni mal clima ni ropa

Sol, regn og sludd (“Sol, lluvia, y nieve a medio derretir", dicho de que haces algo con cualquier clima), Johansen ha hecho su tur sin importar las condiciones. Las caminatas van entre las dos y seis horas, pero por lo general tres-cuatro horas por pique. Cuando camina se da el tiempo de observar. No escucha música y, como regla, él camina solo.

- Camino y veo, nada más. Ha pasado que he ido con mi esposa algunas veces, pero no pasa a menudo. Es un poco muy nerd para ella.

Salvo unos túneles largos y algunas partes de Aker Este donde no se permite paso peatonal, él ha cubierto toda la red vial oslense. Uno creería que para este proyecto él preparó un buen calzado, pero Johansen dice que no hubo nada al respecto.

- En general usé sólo calzado normal. Zapatos, rodillas y muslos están super bien.


- Imprimí todos los nombres de las calles de Oslo y las iba tarjando después de cada recorrido. Empecé con las del Ring 1, de ahí el Ring 2 y así sucesivamente. Pero el sistema no es infalible. Me ha pasado que camino por la misma calle dos veces, y pucha.

Ahora el objetivo está en el horizonte, y no se siente menos genial sabiendo que otros lo han hecho antes. Sí, en serio ha habido otros ñoños.

- No es ningún récord. Hay hartos que lo han hecho antes que yo y más rápido que yo, pero igual estoy feliz que lo haya logrado.


El callejón sin salida de Enerhaugkleiva en Grønland se vistió de gala. Su familia estaba en el lugar y preparó una cinta y tijeras para marcar el fin del proyecto. Después que el último lomo de toro fue cruzado, se fueron a celebrar a un restaurant. El joven de 75 años no tiene ninguna intención de empezar un proyecto similar.

- Nah, no tengo ningún plan parecido. Voy a salir a caminar con mi esposa. Nos gusta salir a caminar en la Marka (áreas silvestres que se mantienen en la periferia de Oslo). Østmarka es mi favorita.

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Nota del traductor: Cuando leí la noticia lo hallé la tontera más ridícula, pero quintaesencialmente nórdica. Mientras el CHV y La Tercera hablan de política brasileña, el alza del dólar y delincuencia en Cerro Navia, los diarios noruegos cubren noticias tan relevantes como un tipo que quiso caminar por todas las calles de su ciudad.

Saludos a la gente de la Rolf E. Stenersens Allé.

lunes, 19 de noviembre de 2018

El shoegaze del año

Como muchas cosas japos que he conocido, este álbum llegó a mis oídos gracias al canal Asian Shoegaze (ex-Japanese Shoegaze). Aparentemente tenían un single llamado "Bedtime" que fue su puntapié inicial el 2016, pero qué iba a saber yo. Le di a play a este disco desconocido y oh. OH. Encontré mi álbum favorito del año, fue mi reacción automática. Y aún creo eso, y de este disco hablaré hoy.

Con ustedes, 揺らぎ [Yuragi. Banda que no estoy ni ahí con escribir en kanji porque no estoy para copy-pastearlo cada vez que los mencione] y su superlativo EP: "Still Dreaming, Still Deafening".

Y apenas hace la media hora, así que tampoco es que me extienda mucho.

"B/C" es el pseudo-opening, digo pseudo- porque es un muy bien ejecutado falso crescendo que muere al inicio de "Horizon", donde estallan todos los pedales, batería y voces. Mirai Akita está bajo tres layers de pedales y efectos, mientras las guitarras están en todo su apogeo. Y después de sus muy enérgicos momentos, "Horizon" muere en el mismo ritmo con el que comenzó el EP. Sí sé, si cambiamos los nombres de las canciones te describí cualquier post-rock, y ahí hay punto para Yuragi: ellos hacen alta mezcla de ambos estilos y en ninguno flaquea. Si quieren hacerse un momento Bloody Valentine, sas! Hay pedales. Si quieren rugir a lo MONO, ahí hay una pared de sonido.

Las canciones siguientes juegan más en el lado shoegaze que hace que hasta el más cumbiero de los metaleros diga "ah sí, esto es shoegaze japonés", porque casi que esto es el sucesor espiritual del "Cosodorokitsune" (2013) de Shojoskip. Yo sé que alguien, en algún lugar, me captó esa referencia.

"Unreachable" es otra de las mezclas perfectas entre las patadas más instrumentales y los mil pedales. Para evitar ese vicio idiota de los periodistas musicales de meterle adjetivos estúpidos a las canciones, tú sólo escucha "Unreachable". Y ojalá veas el video, a pantalla completa, con audífonos, en un cuarto oscuro. Y mientras ves las olas romper, fíjate en lo clarísimo del sonido. Muchas bandas optan por un sonido más sucio o por sacarle un par de pedales para que las cosas no colapsen bajo su propio peso, pero acá Yuragi se fue por lo mejor de los mundos.


Notarás un sonido reminiscente a "B/C" al final, y es que el último tema del disco recoge bastante de lo que "Horizon" hizo al principio. Les dije que el EP era cortito. Cuando se trata de mi canción favorita de este año, estoy entre una de Kraus y el outro de este EP: "Path of the Moonlit Night". Recuerdo que una vez oí a un flaco decir "without silence, there can be no loud", y Yuragi aplicó esa filosofía a rajatabla en el outro de "Still dreaming...". No spoileo el final porque esa sinergia final de Mirai con pedales estallando a la Taka de MONO, que tus audífonos te cuenten cómo es eso.

¿Te logré interesar? Asian Shoegaze tiene todo el disco subido a YouTube.

Y se viene -espero- esa review sobre Kraus. Esos también me sorprendieron. Mucho.

Saludos al Parker de Asian Shoegaze, aguanten los fideos (alguien, en algún lugar, entenderá esa referencia).

lunes, 22 de octubre de 2018

¿Por qué los santiaguinos siguen comprando autos?

Desde que llegué de San Rosendo a la ciudad, queriendo más respeto, queriendo ser feliz, que me gusta sentarme en la hora punta en alguna esquina céntrica de la capital y mirar el caos. El simple y bien ejecutado caos.


Semáforos que no dan abasto, el idiota que avanza con luz amarilla bloqueando la esquina, los de la dirección contraria que no pueden pasar, la micro que intenta doblar pero los peatones no le dejan. El motociclista que se mete nadie sabe por dónde y casi ocasiona un accidente. Y así uno puede mencionar muchos más personajes. Lo loco es que, si no contamos a la micro, todo ese desastre vial involucra a no más de 6 imbéciles. Sólo basta un tarado en Providencia con Pedro de Valdivia (o cualquier esquina de Alameda, Providencia, Apoquindo, San Francisco, Santa Rosa, Grecia, Matta, Blanco Encalada, Andrés Bello, Mapocho, Independencia...) para ocasionar un atochamiento de cinco cuadras. Siempre me hablaron de la entropía como algo atómico, pero de haber usado el taco de la hora punta habría entendido de inmediato: no puedes no tener caos con tanto auto.

Las cifras aparecen de manera periódica en algún artículo periodístico. La velocidad promedio en Stgo en hora punta son 28 km/hr, Vitacura tiene más autos que personas, al 2010 más del 60% de todos los autos eran de esa misma década (y dudo que eso haya cambiado recientemente), 904 autos salían de la concesionaria a la calle cada día durante el 2017, los tacos de Angostura y del peaje de Lampa son legendarios, y suma y sigue. Y aún así, los chilenos y, en especial, los santiaguinos, siguen comprando autos.

Me acuerdo que ese ejemplo lo vi en algún ramo: si tienes una autopista, incentivas que la gente compre autos porque es más rápido. Más autos hacen que la autopista finalmente ya no pueda dar abasto a tanto vehículo, reduciendo la velocidad de ésta. La reducción obliga a que la gente compre más autos porque el transporte público es muy lento en la autopista...producto de los autos. Círculo vicioso.


Lo que encuentro más surreal de esta situación es que al santiaguino le gusta. Le gusta comprar su auto, pagar su patente, pagar su seguro, pagar su bencina, y disfrutar sus tacos kilométricos. Les gusta saber que pierden 187 horas anuales de su vida metidos en su auto, sin moverse a pesar de estar en carretera. Y ya, el santiaguino es raro por naturaleza, pero uno esperaría que las autoridades y tipos que planifican esta cosa vean un poco más allá. No. A ellos también les gusta. En Chile el promedio es 1 vehículo particular por 3.8 personas. España y Alemania están cercanas al 1.5, así que aún hay espacio para mejorar. Además, la velocidad promedio en Sao Paulo en hora punta rondan los 19 km/hr, así que aún estamos viajando rápido. Biba la gente del Automóvil Club de Chile. Biba.


(Ídolo)

Las alternativas todos las conocemos: Bicicletas, caminar, transporte público, compartir auto, minimizar distancias, mejor planificación urbana. Yet, aún son medidas menos que incipientes. Pararse en una avenida cualquier y ver quién está en los autos nos da cuenta de la estupidez urbana: hay sólo un humano sobre una máquina de ni sé cuántos kg en o 2 o más m². La ineficiencia hecha transporte. Y ya, no digo que te hagas todo el viaje desde Las Condes a Maipú en bici. Pero hay tramos que puedes hacer a pie o usar alguna alternativa (y por último te aguantas la micro llena). Pero debe haber una sensación de realización que yo desconozco asociada a perder 30 o más minutos de tu día en un sacapuntas sabiendo que estás quemando tu dinero con esa bencina y ese seguro automotriz. Bueno, ahora 40 minutos porque a una Dodge se le ocurrió ponerse a mitad de la calle. Hihihi.

Jay Foreman hizo un video muy bueno de la guerra bicicleta vs auto y que la coexistencia es clave. Y en Santiago la historia es de optimismo similar al londinense: hay 1.2 millones de viajes hechos en bici en Stgo, un 800% de aumento respecto a la década pasada. Y aunque se difundan los beneficios de ésta, que se diga que se ahorran 2.2 millones de pesos anuales por cada bici usada en lugar de un auto, ahí ves al santiaguino fiel a su autito en su taco.

Y viene el dilema de qué fue primero: el huevo o la gallina. ¿No hay más ciclovías porque no hay más ciclistas porque el Transantiago es malo porque el Transantiago no se usa lo suficiente porque la gente no camina porque la gente no tiene la vereda ni cruces habilitados y seguros para cruzar porque prefiere usar auto porque no hay más ciclovías? ¿O es al contrario? No lo sé. Pero me llama la atención mirar la intersección entre (a ver si las nombro todas) Av Nueva Providencia, Av Providencia, Av Tobalaba, Av Apoquindo, Nueva Tajamar y Encomenderos. A pesar de que los peatones somos la especie más habitual de aquel mutante sistema, son los autos (los tacos) los que tienen el poder. Los santiaguinos y sus comportamientos viales son muy interesantes.

...y por la chucha que salgan los taxis de las líneas de Transantiago.